Teletrabajo y Organización Personal


La crisis sanitaria y económica provocada por la irrupción de la COVID19 quedará para siempre marcada en las mentes de una generación entera. 

Uno de los primeros cambios debido al confinamiento impuesto por parte de los diferentes gobiernos fue la obligación de teletrabajar impuesta a todo aquel que lo pudiese desarrollar. 

Y de repente vimos como las ventas de PC portátiles y accesorios se dispararon hasta un 60% en Europa. 

Un 7,4% de la población ocupada en 2018 trabajaba desde casa, ya fuera ocasional o diariamente.

Pero… si comprar un PC es fácil. 

¿Qué implicaciones tiene esta repentina separación física con mis compañeros? ¿Cómo voy a gestionar mi tiempo? ¿Cómo me va a afectar anímicamente? 

Soy Marta Villarino, responsable de Felicidad en el trabajo en Vygon España y la verdad es que cuando necesitaba trabajar desde casa lo hacía…desde hace años. 

En Vygon España disfrutamos de esa posibilidad gran parte de la plantilla, conciliamos vida personal con vida laboral. 

El teletrabajo en España ha sido concepto un poco exótico hasta hace poco y perviven aún bastantes mitos erróneos e ideas preconcebidas que no siempre se ajustan a la realidad. 

En España, según datos del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, un 7,4% de la población ocupada en 2018 trabajaba desde casa, ya fuera ocasional o diariamente. 

El Acuerdo Marco Europeo sobre este asunto lo describe como un tipo de prestación, que utiliza las tecnologías de la información y la comunicación on-line con el empleador y/o el cliente, y se realiza desde lugares remotos o alejados de la empresa u organización, con la que se tiene vínculos contractuales

Es una opción que busca una mejor conciliación de la vida laboral y familiar y que fomenta que el trabajador cumpla unos objetivos, pero …. ¿cómo es la realidad del trabajo desde casa? 

Os comparto algunas frases de mis amigos…y mi realidad…. 

«Seguro que desde casa trabajas menos» 

Desde casa estás disponible durante tu horario de trabajo para “hacer alguna cosa” del hogar, poner la lavadora o ir al banco… pero eso no es teletrabajo, esto flexibilidad laboral  

Uno de los grandes peligros del teletrabajo es que nunca terminas de trabajar. “Yo trabajo todos los días, aunque sea en finde, y si tengo que parar un martes, paro».  

«Más disciplina y autocontrol” Estás muy cerca de la cocina, por lo que es muy fácil dar paseos de vez en cuando a picar algo. 

«No tienes que madrugar, qué bien» 

Hay que marcarse una rutina, un horario de trabajo.  

Me levanto a la misma hora que para ir a la oficina, pero me doy margen para tomarme un desayuno más elaborado. 

A las 11:00 hago un descanso para un café y picar algo. 

Ojo no se debería aprovechar el descanso para hacer tareas domésticas… Descanso es descanso… el trabajo del hogar es otro trabajo… 

Las reuniones son virtuales y nos permiten contactar con los compañeros que están también en sus casas o en la oficina. 

A las 14:30 paro para comer y a las 15:00 reengancho hasta la hora de ir a recoger a mi hija al colegio.  

Nunca deberiamos traer el café o el plato de comida al lugar de trabajo… Repito, descanso es descanso … 

Si tengo que hacer algo por la mañana, lo hago y trabajo por la tarde y si tengo que hacer algo varias mañanas lo recupero el fin de semana. 

«¿A que trabajas en pijama?» 

Es muy tentador, pero yo no trabajo en pijama, me ducho, me visto y me maquillo igual que si fuera a la oficina, solo me concedo la licencia de quedarme con las pantuflas. 

Lo mejor y lo peor del teletrabajo

Ventajas: 

  • Ha sido vital para conciliar con mi vida familiar: «ahora mi hija no tiene que madrugar para llegar al alba al colegio” llega al mismo horario que los demás niños. También tengo la libertad de que, si un día no tienen clase o esta mala, se puede quedar en casa y yo la puedo cuidar y seguir trabajando».  
  • Otra ventaja es que, realmente, no tengo que trabajar desde casa. Lo único que necesito es una conexión a internet, por lo que, si en algún momento necesito estar en otro sitio (el bar enfrente de la actividad extraescolar de mi hija) puedo seguir trabajando sin ningún problema.  
  • Diariamente ahorro mucho tiempo y dinero en desplazamientos, sin contar con lo que colaboro con la reducción de emisiones de CO2. 
  • Tengo un espacio de trabajo a mi gusto… en la oficina viene muy condicionado (aunque el nuestro no está nada mal. –) … en casa me lo hago yo misma… 

Riesgos: 

  • Muchas veces siento que trabajo más horas que si fuera un horario fijo por cuenta ajena, porque también sientes la absurda culpabilidad de que siempre podrías estar adelantando algo, y a veces no desconectas… de ahí que me proponga un horario y lo cumpla. 
  • Sensación de aislamiento: lo peor es la falta de contacto con mis compañeros para “los chascarrillos”, la pausa del café…  

En resumen, pienso que el teletrabajo es una magnifica herramienta que hay que saber utilizar.  

Os he contado mis pequeños trucos y experiencias que podéis completar en en nuestra página web, pero también existen otras implicaciones a nivel organizacional… 

¿Cómo asegurar la eficacia del trabajador? ¿Cómo se relacionan los equipos? ¿Cómo conseguir un espíritu de equipo, mantener la unidad? ¿Cómo abordar los cambios a distancia? 

Son preguntas que siempre han dificultado la expansión del teletrabajo en España debido a la mentalidad, heredada de tiempos pasados, que prima la presencia del trabajador en su puesto de trabajo. Y es que para implantar el teletrabajo es necesario construir una cultura organizacional basada en la confianza. Te invito a descubrir en nuestra página web y en nuestro blog como lo hacemos en Vygon España. 

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