5 lecciones aprendidas durante el estado de alarma


Hace justo 365 días, el Gobierno estaba a punto de declarar el estado de alarma y, viendo con qué velocidad subía la marea de informaciones alarmantes, en Vygon decidimos recoger nuestras mesas y trasladarnos todos (excepto los compañeros que trabajan en el Almacén) a nuestras casas 

Pensamos que serían unos días. No nos llevamos las plantas y ellas se murieron de soledad… 

 

LECCION 1: El Mundo es global

China no esta tan lejos como dicen 

Recuerdo el comentario de una compañera recién llegada de un viaje por Asia diciendo que no estaría mal una pandemia mundial y estar todos encerrados como en no sé qué película. Nos reíamos de lo que pasaba en la otra punta del mundo, incluso les tachábamos de exagerados. Pensamos que aquello de que China está muy lejos, pero la verdad es que los virus viajan muy rápido y que el aleteo de una mariposa en la otra punta del mundo puede acabar derribando todas nuestras seguridades y costumbres en un abrir y cerrar de ojos. 

 

LECCION 2: Debemos estar preparados

“Estar preparado es la mitad de la victoria” Miguel de Cervantes

Teníamos claro desde hace años que la digitalización contribuye a la mejora de las condiciones laborales y ofrece múltiples beneficios, no sólo para los empleados, sino también para la empresa. Todos teníamos ordenadores portátiles, pantallas de mayor tamaño en casa, teléfonos móviles y llevábamos años pasando días enteros teletrabajando: trasladar la oficina a casa fue cuestión de pocos minutos. 

Pero más allá de la digitalización, esta pandemia nos ha obligado a acelerar un proyecto de mayor calado: el de la transformación digital. 

Habíamos iniciado (y fracasado) en este proyecto en el año 2016. Llevábamos desde el 2018 planificando y poniendo poco a poco las piedras para el camino que queríamos recorrer. Sin prisa, pero sin pausa. 

Y de repente tuvimos que acometer en un par de semanas lo previsto para el año 2022.  

Ya que no podíamos visitar físicamente nuestros clientes y que ellos reclamaban nuestros productos para luchar frente al virus, tuvimos que “inventarnos” unos nuevos canales de contacto: 

  • Hemos creado contenidos digitales que hemos compartido en nuestras redes sociales, blogs y página web  
  • Hemos empezado a ofrecer formación on-line; hemos creado un campus Vygon, propuesto talleres, entrevistas …. etc.

Este proceso de transformación digital, como todo cambio, conlleva por supuesto toda una retahíla de derivadas que tendremos que ir solucionando poco a poco: 

¿Cómo medimos la eficacia de estas nuevas tareas? ¿Cómo recompensamos los más eficaces? ¿Cómo fomentamos las buenas prácticas?  

Lo que “se ha hecho siempre así” ya no sirve de un día para otro. Nos toca aprender nuevas formas de trabajo y no es fácil para todos. 

 

LECCION 3: Conciliación con la vida familiar

Ten cuidado con lo que deseas 

En charlas informales entre compañeros muchas veces decimos aquello de que los hijos crecen muy rápido y que no tenemos tiempo de disfrutarlos, no los vemos casi y, cuando queremos compartir cosas con ellos, ya se han hecho adolescentes y ahora ellos ya no tienen tiempo para nosotros. Por ello deseamos siempre “pasar más tiempo en casa con los nuestros”, pues… “¡toma dos tazas!. 

Hemos pasado del teletrabajo, como modelo laboral soñado, al confinamiento obligado en nuestras casas. Pero una cosa es poder trabajar a gusto desde casa para “desconectar” de la oficina y otra es tener que trabajar con tu familia encima de tus hombros…  

Una compañera fue madre en mayo y estamos todos volcados en el crecimiento de su pequeño Peter; estamos viviendo en directo sus avances, está presente en las reuniones, nos adaptamos a sus horarios e incluso conocemos sus juguetes favoritos.  

Los hijos de Patricia también requieren a su madre, entran y salen de nuestras reuniones con total naturalidad entretenidos por los fondos de globos que les ponemos.  

Esta situación de confinamiento está siendo especialmente dura con los compañeros que tienen personas dependientes a su cargo. Teníamos previsto acciones puntuales de acompañamiento, pero no pensamos en si se alargaran en el tiempo. 

En estos momentos estamos todos convencidos que lo ideal es un modelo hibrido entre el actual (100% en casa) y el anterior: 70% en la oficina. En el equilibrio esta la virtud decía Aristóteles… 

 

LECCION 4: Vivimos en sociedad 

“Somos animales sociales” Aristóteles

Hemos experimentado la tristeza, varios de nosotros hemos perdido seres queridos, sin despedirnos, sin abrazarnos. Ha sido muy duro no poder compartir nuestro dolor… 

Tampoco hemos podido celebrar. Como decían en un conocido programa de radio “este año los cumpleaños no cuentan”, pero en la aceptación está todo y sobre todo en el amor, pensando que todo pasará y volveremos a reunirnos con todos los que queremos. 

Frases que he ido recogiendo de mis Cafés con Marta” 

“Hubo un momento en el que noté que me faltaba el contacto con el exterior y que necesitaba salir, tomar el sol, respirar”

“He descubierto que tengo vecinos y son estupendos”

“He pensado en aquellas personas que estaban sufriendo y muriendo, y también en aquellas que estaban cuidando y curando”

“Somos unos privilegiados, podemos llamarnos y vernos gracias a los avances de la tecnología”

“No sabíamos lo que teníamos…”

LECCION 5: Capacidad de adaptación al cambio

Sobrevive el que se adapta”  Darwin

Eso hemos hecho todos.  

Hemos, como Pilar, aprendido a cocinar.  

Hemos, como Raquel, aprendido a encontrar recónditos lugares en nuestras casas para conectarnos a una reunión en silencio.  

Hemos aprendido, como Laura, a transmitir amor, a nuestras familia y amigos sin abrazarnos, sin besarnos. 

Hemos aprendido a ser puntuales para acudir a una enésima reunión de Teams. Hemos aprendido a esperar nuestro turno para compartir pantalla 

En todo caso, 365 días después, sí podemos estar seguros de una cosa: ya queda menos, ya vemos el final, no hay mal que 100 años dure, de todo se puede salir”… Esas son frases llenas de OPTIMISMO que repetimos todos en estos días de “cumple año”.
Y, sobre todo, como dice Karine

que yo tengo 2 familias: la mía, monoparental, y mi familia de Vygony que siga así muchos años

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