Más allá del stent: El papel clave del balón en cardiología intervencionista moderna

Por Verónica Gil Díez

26 Feb, 2026

Tres tecnologías, un mismo objetivo: abrir camino a la revascularización.

Balón convencional, balón farmacológico y catéter balón: qué son y para qué sirve cada uno

En la cardiología intervencionista contemporánea, los dispositivos basados en balón han evolucionado hacia un abanico de soluciones que permiten tratar desde la estenosis coronaria hasta la obstrucción arterial aguda. Aunque comparten un principio físico similar —la expansión de un balón en el interior del vaso—, su diseño, indicación clínica y características hemodinámicas son profundamente distintos.

En este artículo revisamos estas tres tecnologías fundamentales:

  1. Balón convencional (POBA)
  2. Balón farmacológico (DCB – drug‑coated balloon)
  3. Catéter balón para embolectomía

El objetivo es ofrecer una guía comprensible y útil para la toma de decisiones en hemodinámica, con un enfoque clínico basado en evidencia técnica y literatura reciente.

Comparativa balones en cirugía intervencionista

1. Balón convencional (POBA)

Qué es

El balón convencional, o Plain Old Balloon Angioplasty (POBA), o balón PTA (Percutaneous Transluminal Angioplasty), fue el primer dispositivo utilizado en la angioplastia coronaria. Consiste en un catéter con un balón no farmacológico, diseñado para expandirse mediante presión, comprimir la placa ateromatosa y aumentar la luz del vaso.

Para qué sirve

Su utilidad principal es dilatar una estenosis coronaria o periférica. Todavía se emplea en varias indicaciones clínicas:

  • Predilatación previa a la implantación de un stent.
  • Post‑dilatación para optimizar el despliegue del stent.
  • Tratamiento de estenosis en vasos muy pequeños, donde un stent puede comprometer demasiado lumen.
  • Situaciones en las que no es deseable dejar un implante permanente.

Compliancia

Los POBA suelen ser semicompliantes, diseñados para expandirse algo más de su diámetro nominal cuando aumenta la presión.

Lo que significa en la práctica

  • Permiten cierta adaptabilidad a lesiones irregulares.
  • Útiles para predilatación, especialmente cuando hay que “abrir camino”.
  • Riesgo moderado de aumentar más de lo deseado el diámetro, pudiendo generar disecciones si se abusa de la presión.
  • Comportamiento intermedio → combinación de flexibilidad y capacidad de fractura de placa.

Ventajas

  • Diseño simple y excelente navegación a través de una vasculatura tortuosa.
  • Excelente control de presión (hasta 20–30 atm según el dispositivo).
  • Útil para abrir lesiones calcificadas tras modificación de placa.

Limitaciones

  • Alto riesgo de recoil elástico.
  • Mayor probabilidad de reestenosis comparado con stents o DCB.

Aunque su uso exclusivo ha disminuido, sigue siendo esencial en la práctica intervencionista diaria como herramienta complementaria.

2. Balón farmacológico (DCB: Drug‑Coated Balloon o DEB: Drug Eluting Ballon)

Qué es

El balón farmacológico representa una evolución significativa del POBA. Está recubierto con un agente antiproliferativo (habitualmente paclitaxel o, en nuevas generaciones, sirolimus). Su función NO es mantener el vaso abierto mecánicamente, sino administrar el fármaco directamente en la pared arterial, inhibiendo la hiperplasia neointimal.

Para qué sirve

Los DCB se usan principalmente en:

a) Reestenosis intrastent (ISR)

Los estudios internacionales coinciden en que los DCB son una alternativa eficaz al repetir un stent, evitando añadir nuevas capas metálicas y reduciendo el potencial de fallo estructural futuro.

b) Lesiones de vaso pequeño

La ausencia de stent permite mantener la arquitectura del vaso y facilita futuros accesos.

c) Pacientes con alto riesgo hemorrágico

Al no implantar metal, pueden reducir la duración necesaria de doble antiagregación.

Compliancia

Se trata de balones  semicompliantes, optimizados para un contacto homogéneo. Están diseñados para no sobreexpandirse demasiado y asegurar un contacto estable con la pared para la transferencia del fármaco.

Lo que significa en la práctica

  • Compliancia controlada, suficiente para asegurar aplicación uniforme del fármaco.
  • No buscan ganar lumen a base de presión: la predilatación debe hacer el trabajo mecánico.
  • Si se sobreexpanden demasiado podrían perder eficacia de transferencia o provocar disecciones → por eso su compliancia está “limitada”.

Ventajas

  • Evita un implante permanente (“leave nothing behind”).
  • Menor riesgo de trombosis tardía.
  • Técnica relativamente sencilla si la preparación de la lesión es adecuada.
  • Muy útil en ISR y vasos pequeños.

Limitaciones

  • Requiere una predilatación (angioplastia primaria) perfecta.
  • No genera ganancia luminal tan inmediata como un stent.
  • Su eficacia depende de la correcta transferencia del fármaco.

En cardiología, la creciente evidencia los sitúa como una herramienta indispensable en situaciones donde el stent no es ideal o en fallos de stents previos.

3. Catéter balón para embolectomía

A diferencia de los balones anteriormente mencionados —que tratan estenosis— el catéter balón de embolectomía está diseñado para extraer émbolos frescos y blandos del sistema arterial periférico, siendo el estándar en la isquemia aguda embólica desde su invención por el Dr Thomas J. Fogarty en los años 60. La técnica transformó una cirugía abierta con alta morbimortalidad en un procedimiento mínimamente invasivo y rápido, y sigue siendo el abordaje de referencia cuando la causa de la oclusión es un tapón embólico reciente.

Breve historia

El catéter de Fogarty se patentó en 1969 y cambió la cirugía vascular: consiste en catéter con un balón en la punta que, tras pasar el émbolo, se infla y arrastra el material al exterior con tracción controlada. Su adopción mundial consolidó la embolectomía con balón como procedimiento de primera línea en oclusión arterial embólica.

Diseño y características técnicas

Los catéteres modernos mantienen el principio original con mejoras de seguridad:

  • Tubo flexible (p. ej., poliamida) y conexión Luer‑Lock proximal para inflado seguro.
  • Balón distal de látex ligaturado; en tamaños 2F se recomienda inflar con CO₂ (no aire) para evitar embolia gaseosa en caso de rotura; en calibres mayores, suero fisiológico.
  • Marcaje a lo largo del catéter para controlar la progresión.
  • Amplia gama de diámetros/longitudes (p. ej., 2F‑8F; el diámetro del balón inflado y el volumen máximo se especifican por tamaño).

Técnica de uso (principios)

  1. Para acceder al vaso, el cirujano vascular realiza una pequeña incisión (aterectomía) en la arteria (femoral o carótida, en función de la ubicación del trombo) para insertar el catéter de embolectomía.
  2. Con el balón desinflado, el catéter se avanza más allá del émbolo.
  3. Se infla con el volumen recomendado hasta sentir el contacto con la pared.
  4. Se retira lentamente, ajustando el volumen del balón a los cambios del diámetro arterial durante la extracción.
  5. Se repite si es preciso, siempre sin exceder el volumen máximo de inflado para minimizar daño vascular/rotura.

Indicaciones clínicas

  • Isquemia arterial aguda por émbolos recientes y blandos en arterias periféricas (femoral, poplítea, tibiales, braquiales, ilíacas, etc.).
  • Procedimientos que requieren oclusión temporal (con catéteres de oclusión específicos).

Contraindicaciones y precauciones

No usar en los siguientes casos:

  • para dilatar vasos (no es un dispositivo de angioplastia)
  • en trombos fibrosos/adhesivos/calcificados (requieren alternativas)
  • en venas ni en el sistema circulatorio central.

La rotura del balón por tracción excesiva sobre material adherente es la complicación más reportada.

Preparación paso a paso para una embolectomía con catéter balón

Compliancia

El balón de un catéter de embolectomía es extremadamente compliante (muy blando y elástico), hecho normalmente de látex, está diseñado para adaptarse completamente al lumen arterial.

Lo que significa en la práctica

  • Se expande con muy poca presión.
  • Su forma se ajusta a la pared del vaso → esencial para arrastrar un émbolo sin traumatizar la íntima.
  • Al ser tan compliante, no debe usarse nunca para dilatar: no genera presión radial significativa.
  • La compliancia alta aumenta el riesgo de rotura si se sobreinfla, por lo que el volumen máximo es crítico (p. ej., 0,20 ml en 2F; 0,75 ml en 4F).

¿Por qué sigue siendo insustituible?

Porque aborda la causa de la oclusión embólica (“quitar el tapón”) con una técnica rápida, estandarizada y disponible en la mayoría de centros. Esta técnica endovascular, resulta también económica en comparación con dispositivos más sofisticados (por ejemplo: dispositivos de aspiración, dispositivos de fragmentación, etc)

Conclusiones

En el laboratorio de hemodinámica actual, el balón ya no es una herramienta única sino un ecosistema de soluciones:

  • El balón convencional sigue siendo imprescindible para preparar y optimizar lesiones.
  • El balón farmacológico ha cambiado el paradigma en ISR y vasos pequeños, aportando eficacia sin implantes adicionales.
  • El catéter balón continúa siendo el estándar en el tratamiento rápido de la obstrucción arterial por émbolos, salvando extremidades y reduciendo complicaciones.

Comprender sus diferencias permite mejorar la toma de decisiones y seleccionar la mejor herramienta para cada escenario clínico.

Bibliografía

Documentos técnicos

  • FT 7004XXX y 7005XXX – Catéter con balón para embolectomía arterial (Vygon/Prodimed).
  • IFU – Catéter de balón para embolectomía arterial (Perouse Medical).

Literatura científica general

  • European Society of Cardiology (ESC). Guidelines on Myocardial Revascularization.
  • European Bifurcation Club. Consensus on DCB use in ISR and small vessels.
  • Articles on drug‑coated balloon technologies (paclitaxel and sirolimus‑coated platforms).
  • Revisiones contemporáneas sobre angioplastia coronaria y dispositivos sin implante permanente.
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