Los catéteres centrales son dispositivos indispensables en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales. Se emplean en recién nacidos enfermos o, sobre todo, en neonatos prematuros o críticamente enfermos con el objetivo de administrar los tratamientos necesarios para poner a salvo su vida.

Estas herramientas permiten la administración de fármacos, nutrición parenteral y otras fórmulas que permiten una infusión segura. Sin embargo, su empleo no está libre de riesgos.

 

 

La falta de protocolos o el no seguimiento de las guías establecidas en los procedimientos de colocación, cuidado o administración de fluidos a estos catéteres puede aumentar, peligrosamente, las posibilidades de desencadenar complicaciones. Una de las más habituales es la infección que, según diversos estudios tienen una incidencia variable entre el 3 y el 30% en los CVC empleados.

Con el objetivo de evitar estas complicaciones hemos creado esta guía rápida con 10 consejos que pretenden ayudar a reducir los riesgos de IRC:

 

1. Valorar la necesidad del acceso vascular

Antes de llevar cabo la colocación de un catéter es necesario realizar una evaluación de los riesgos y beneficios que supondría la colocación del catéter en el paciente según las necesidades de este. Esta quedará a cargo del médico responsable de su atención.

Esta evaluación deberá continuar durante el tiempo en el que permanezca en uso el catéter y deberá ser retirado, inmediatamente, cuando deje de ser necesario.

2.Seleccionar un equipo/operador altamente formado para el procedimiento

La formación y conocimiento sobre el manejo y cuidado de los accesos vasculares es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de seleccionar al equipo que se encargará del llevar al cabo el procedimiento de inserción y la evaluación posterior.

Las personas involucradas deben conocer y tener experiencia en la colocación y mantenimiento de los catéteres: conocer las indicaciones, el protocolo adecuado, las barreras de protección, las complicaciones asociadas, cómo evitarlas o controlar los problemas relacionados con el catéter, su impacto clínico….

Con el objetivo de reducir riesgos los servicios deberán nombrar al personal capacitado para la práctica, así como, definir figuras de supervisor que se encargarán de las formaciones del equipo y de los profesionales que se incorporen a la tarea.

3. Elegir el dispositivo más adecuado para el paciente y sus necesidades

La elección del dispositivo es un paso fundamental en el procedimiento. Indicaciones de cada tipo de catéter

  • Tiempo de empleo
  • Estado del paciente
  • Antecedentes de complicaciones infecciosas
  • Tratamiento farmacológico prescito
  • Biocompatibilidad del material en el que está fabricado del dispositivo. La silicona y el poliuretano se han asociado a menos complicaciones infecciosas que loa fabricados en cloruro de polivinilo o polietileno.
  • Número de luces. Las guías recomiendan priorizar los catéteres de una sola luz ya que el riesgo de infección será más bajo. Al disminuir las puertas de entrada a la infección, la posibilidad de que esta aparezca también es menor. Sin embargo, en aquellos pacientes neonatales que requieran de más de un acceso venoso para administrar múltiples fármacos de manera simultánea y soluciones de nutrición parenteral de alta osmolaridad, el uso de catéteres de dos o más luz se presenta como una alternativa segura. La elección de estos dispositivos reducirá el dolor y estrés del paciente sometido a multipunción y ayudará en la preservación de su capital venoso.

Elección del catéter en neonatos

En cuanto a la elección del dispositivo, las recomendaciones básicas del protocolo de Bacteriemia Zero también aconsejan que todo el material necesario para la práctica esté almacenado en el mismo lugar. Es decir, se recomienda priorizar la elección de sets de inserción preparados para la colocación del catéter.

Además, el uso de catéteres impregnados con antiséptico o el uso de catéteres con tecnología antibióticas (minociclina-rifampicina) reducen la adhesión bacteriana y biofilmes, evitando, casi al 100%, la aparición de bacteriemias

4.Seleccionar la zona de inserción teniendo las complicaciones asociadas

Debido a la vulnerabilidad del capital venoso del paciente se priorizarán para la punción aquellas venas de mayor calibre. Según el catéter escogido se priorizarán los siguientes puntos de inserción para la colocación de catéter venoso con el fin de ahorrar complicaciones infecciosas u de otro tipo en pacientes neonatales.

  • CVC: preferencia de la vena subclavia como lugar de inserción, pero han de tenerse en cuenta otros factores como complicaciones mecánicas u de otra índole. La vena yugular también podría escogerse en RN.
  • CVC periféricos: Se priorizarán extremidades superiores o inferiores (preferente la vena basílica o cefálica) y también son útiles las venas del cuero cabelludo.
  • Catéteres Umbilicales: se escogerá la vena u arteria según las indicaciones.

5. Seguir el protocolo de higiene de manos

El cumplimiento de la higiene de manos de la persona encargada del catéter es una norma básica para evitar infecciones relacionadas con el catéter. Esta debe realizar en las siguientes circunstancias:

  • Antes y después de la palpación del punto de inserción
  • Cada vez que se realiza una manipulación del catéter o cambio de apósitos
  • Antes y después de la canalización de un catéter
  • Tras entrar en contacto con humores corporales

Protocolo higiene de manosEl uso de guantes no exime de la higiene de manos. Si no hay restos orgánicos (como humores) la limpieza debe realizarse, preferentemente, con soluciones alcohólicas.

6. Preparar la piel del paciente con clorhexidina

Una vez definidas las necesidades del acceso vascular y elegido el dispositivo adecuado deberá prepararse la piel del paciente durante las dos horas previas al procedimiento de inserción. En pacientes neonatales la técnica se asepsia de la piel debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Limpieza de la zona de punción con agua y jabón de clorhexidina. Dejar secar completamente
  • Antisepsia de la piel con solución de clorhexidina durante 2 minutos. Dejar secar antes de la inserción
  • La palpación del punto de inserción NO se realizará NUNCA después de la antisepsia de la piel. Solo se permitirá este orden cunado se use una técnica estéril (uso de guantes estériles)

7. Emplear medidas de barrera total

Las medidas a adoptar durante el manejo del catéter deben ser máximas.  Para ello se tendrá en cuenta tanto la protección de la zona donde se realizará la intervención como la protección del operador que lo llevará a cabo.

  • La persona que prepara el equipo en la mesa auxiliar seguirá las normas de: uso de gorro y mascarilla e higiene de manos
  • La superficie de la mesa auxiliar estará cubierta con paños estériles
  • El equipo de inserción se colocará en la mesa con la mina antelación posible
  • El campo estéril de cubrir completamente al paciente y a la superficie que entra en contacto con el personal que realiza el procedimiento
  • El recién nacido además ese cubrirá con un paño fenestrado que ajuste a la perfección en la zona de inserción y que deberá ser fijado para evitar desplazamientos
  • Las personas que colaboren en el procedimiento deberán cubrirse con: gorro, mascarilla, bata estéril y haber completado la correcta higiene de manos
  • La persona que realiza la inserción deberá cubrirse con gorro, mascarilla, bata estéril, guantes y haber completado la correcta higiene de manos
Descarga el protocolo: Normas de asepsia e higiene para la inserción del catéter

8. Acortar el tiempo entre la preparación de las fórmulas y su administración

Es recomendable que las sustancias que van a ser administradas mediante el catéter estén preparadas con el menor tiempo de espera posible hasta la infusión.

9. Actuar siempre bajo la premisa de manipulación higiénica del catéter

El manejo de catéter también debe guiarse por una serie de recomendaciones básicas que permitirán reducir los riesgos de infección:

  • Los catéteres y tubuladuras empleadas deben ser nuevas y estériles
  • Los sistemas deben ser manipulados lo imprescindible, es decir, se debe evitar tocarlos innecesariamente. Al realizar las conexiones entre tubuladuras y conectores hay que evitar tocar las puntas de los sistemas
  • Limitar la circulación de personas durante los procedimientos de inserción, manejo y retirada del catéter
  • En caso de no insertar el dispositivo en un primer intento deberá retirarse todo y volver a comenzar el procedimiento cumpliendo con todas las medidas de asepsia e higiene
  • Aplicar un desinfectante de base alcohólica, yodo o alcohol al 70% (IA), durante 15 segundos antes de acceder a la vía central
  • La administración de la medicación a través de estos dispositivos se realizará, también, de forma aséptica

10. Evaluar rutinariamente la evolución del catéter y aplicar los cuidados necesarios

Los dispositivos de acceso vascular tienen que ser controlados por un equipo responsable diariamente para actuar ante cualquier síntoma de infección, sangrado, desplazamiento u otras complicaciones asociadas a su empleo.   

Para que el catéter evolucione de forma correcta es necesario realizar un seguimiento y mantenimiento.

Los cuidados se realizarán de forma rutinaria manteniendo siempre una técnica aséptica y la premisa de la mínima manipulación. La frecuencia de curas dependerá de la integridad del apósito con el que se ha fijado el catéter.  Se prioriza el uso de apósitos o gasas transparentes y semipermebales. Estos dispositivos deben reemplazarse cada 7 días o en el caso de que se humedezca, afloje o se ensucie visiblemente.

10 RECOMENDACIONES PARA EVITAR INFECCIONES_Mesa de trabajo 1

Bibliografía

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