¿Cómo insertar un PICC en neonatos?: Protocolo de colocación, mantenimiento y retirada

Por Vygon España

17 Dic, 2020
Protocolo PICC

La canalización de un catéter venos central a través de una vía periférica (PICC) es un procedimiento eficaz y seguro. Evita el sufrimiento innecesario del recién nacido ya que suprime múltiples punciones en pacientes con terapias intravenosas prolongadas. Estas vías posibilitan un mayor flujo y velocidad de la sangre lo que facilita la hemodilución de soluciones y fármacos, y favorece a una menor irritación, química y mecánica; disminuye los procesos de extravasación y las complicaciones locales con irritación o inflamación del endotelio. Además, también reducen la morbimortalidad neonatal y la estancia hospitalaria.

Todo ello ha llevado propiciado que los PICC sean uno de los accesos vasculares más presentes en las Unidades de Cuidos Intensivos Neonatales (UCIN). Por esa razón, es de vital importancia, conocer la técnica adecuada en la inserción, mantenimiento y retirada de estas vías. En este artículo, encontrarás un detallado protocolo realizado por el servicio de neonatología del Hospital Clínic de Barcelona de los procesos mencionadas, así como, de las complicaciones asociadas a estos catéteres, recomendaciones a tener en cuenta y, otros, materiales para la evolución y vigilancia de los dispositivos.

Descripción del procedimiento

Objetivo

  • Administración de nutrición parenteral, medicación cardiovascular, sedoanalgesia, medicación en perfusión continua, medicación irritante y de alta osmolaridad
  • Mantener la permeabilidad de la vía venosa
  • Reducir las posibles complicaciones asociadas al CVC
  • Prevenir el riesgo de infección asociada al acceso vascular

Responsabilidad

La responsabilidad de estos catéteres pertenece a la enfermera/o neonatal y al Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería circulante.

Procedimiento de inserción del PICC

Material de colocación

  • 2 gorros
  •  2 mascarillas
  •  2 secamanos
  • 2 pares de guantes estériles del número correspondiente sin talco y preferiblemente sin látex
  •  2 batas estériles
  • Eliminador de adhesivo médico (NILTAC ®)
  • Antiséptico (Ver anexo)
  •  Gasas estériles
  • Suero salino 0,9% (SF)
  •  Dos jeringas 5 mL.
  • Prolongador corto

Intervención

En condiciones ideales, esta técnica se realizará por tres personas: enfermera que realiza la canalización, enfermera ayudante y TCAE/circular:

  • Colocar el gorro y la mascarilla
  • Lavar las manos con una técnica estéril hasta los codos (I)
  • Colocar la bata y guantes estériles sin talco (II)
  • La enfermera ayudante tendrá que realizar una primera limpieza (agua y jabón) y desinfección de la zona, delimitando un área extensa y siguiendo el recorrido en espiral desde el punto de inserción hasta la periferia
  • La enfermera ayudante o TCAE circulante retirará la gasa seca colocada previamente con la desinfección de la zona
  • Cubrir la zona con un campo fenestrado y colocar otro parcialmente superpuesto al anterior para disponer de un campo estéril más extenso (I)(12) que facilite la organización del material y el mantenimiento de la asepsia durante el procedimiento
  • Realizar una segunda desinfección de la zona de punción. Esperar un mínimo de 2 minutos para que el antiséptico haga su efecto.
  • Introducir el material necesario dentro del campo estéril creado en la incubadora o cuna térmica
  • Medir la distancia de catéter a introducir (3):

Para la inserción en la extremidad superior derecha se medirá con la cinta métrica (con el brazo en abducción 45-90º) desde el posible punto de inserción hasta la zona clavicular. Continuar la medición por el primer espacio intercostal, bajar por la región paraesternal a 1 cm del esternón hasta llegar al tercer espacio intercostal cerca de la línea clavicular media o mamilar.
Para la inserción en la extremidad superior izquierda se medirá con la cinta métrica desde el posible punto de inserción hasta el espacio clavicular derecho. Continuar por el primer espacio intercostal y bajar por la región paraesternal a 1 cm del esternón hasta el tercer espacio intercostal derecho cerca de la línea clavicular media o mamilar.                                                                                                                                                      • Para la inserción de las extremidades inferiores las medidas se toman con la elevación del diafragma (aprox. a 2-3cm del ombligo).

  • Si la zona de punción es en una extremidad superior, es aconsejable girar la cabeza del paciente hacia el mismo lado del brazo utilizado para la inserción. De ese modo se dificulta el paso del catéter a la yugular.
  • El ayudante hará la compresión a modo de torniquete para fijar la vena, valorando en todo momento el flujo venoso, arterial y linfático de la extemidad
  • Para la inserción del catéter se utilizará la técnica Shaw
  • Estirar suavemente el lugar de punción para estabilizar la vena y hacer la inserción de la cánula
  • Una vez que se canaliza la vena saldrán gotas de sangre. Es excepcional los casos en los que no aparece sangre en el introductor
  • Sujetar la cánula de acero tipo mariposa e introducir el catéter con ayuda de las pinzas. El catéter debe progresar lentamente (9,5 cm en cada paso) sin ofrecer resistencia. Durante la introducción, el ayudante puede favorecer el avance del catéter si hay dificultades para la progresión de este, movilizando o masajeando el miembro o incluso con pequeños lavados de suero
  • Inserción (1)Evitar movimientos de re-tirada de catéter durante la inserción por el riesgo de deterioro del catéter o por las posibilidades de producir un embolismo por rotura
  • Una vez el catéter llega al punto deseado, calculado previamente, verificar la permeabilidad y comprobar el correcto reflujo. Retirar la cánula presionando suavemente el punto de inserción, para evitar que se acode en el catéter a retirar el introductor. A continuación, desenroscaremos el conector liberando el catéter (no desenroscar completamente)
  • Retirar la cánula de acero y volver a introducir en el conector. Ajustar la rosca con cuidado para que la sección metálica del catéter quede protegida
  • Si se observa sangrado, realizar hemostasia mediante presión y elevar la extremidad
  • Irrigar intermitentemente el catéter con pequeñas cantidades de suero, para mantenerlo permeable durante el proceso
  • Limpiar la piel y la parte del catéter que queda fuera del punto de inserción de los restos de sangre con SF
  • Realizar la primera fijación con dos puntos de sutura cutánea adhesiva perpendicular al catéter y sin tapar el punto de inserción para la observación y valoración
  • Enrollar el catéter sobrante, sin que quede acodado o comprimido. Fijar a la piel.
  • Para evitar úlceras por presión en el recién nacido, colocar un apósito estéril Cutiplast® o una gasa pequeña bajo el catéter. Evitar fijarlo sobre zonas de flexión.
  • Fijar la alargadera haciendo un bucle de seguridad y constatar la distancia introducida y día de colocación
  • Desechar los elementos punzantes al contenedor adecuado
  • Se realizará un control radiológico para verificar la correcta colocación de la punta del catéter. El campo de la radiografía debe recoger parte del recorrido teórico del catéter y las zonas limítrofes de la teórica posición de la punta
  • Durante el transcurso del procedimiento la TCAE circulante realizará un checklist
Tras la comprobación del PICC mediante Rx Tórax
  • Comprobar la permeabilidad del catéter con SF. Si está colocado correctamente, se infundirá la solución pautada lo más pronto posible para evitar la obstrucción del catéter
  • En el caso de que se deba retirar el PICC porque esté muy introducido se tienen que seguir estos pasos:
    • El procedimiento se llevará a cabo por tres personas, enfermera que realizará el procedimiento, enfermera ayudante y TCAE/circulante.
    • Las tres personas que intervendrán en el proceso se colocarán el gorro y la mascarilla
    •  La enfermera que realiza el procedimiento se dejará preparados unos guantes nuevos estériles para manipular el PICC una vez se ha retirado el apósito
    •  Lavar las manos con técnica estéril hasta los codos (dos enfermeras)
    • La enfermera/TCAE circulante abrirá el material necesario para volver a fijar el PICC y realizar la contención
    • Colocar el campo estéril dentro de la incubadora y una mesa auxiliar
    • Retirar el apósito con el eliminador de pegamento médico (NILTAC®). Evitar movimientos que estiren el catéter para evitar el riesgo de rotura, de tracción o salida accidental
    • Una vez retirado el apósito, la enfermera encargada del procedimiento se colocará unos guantes nuevos estériles, previo lavado de manos con solución hidroalcohólica
    • Retirar los cm calculados con la RX de Tórax con ayuda de las pinzas
    • La enfermera ayudante presionará el punto de punción con una gasa estéril en caso de sangrado y aplicará el antiséptico adecuado
    • Fijar el PICC de nuevo con nuevos puntos y colocar el apósito definitivo
    • Escribir en el apósito definitivo los cm introducidos y el día colocación

Mantenimiento

Material

  • Guantes no estériles
  • Guantes estériles
  • Clorhexidina alcohólica
  • Gases estériles
  • Apósito transparente semipermeable

Intervención

  • Vigilar el punto de punción a diario (1,2)
  • Realizar la higiene de manos antes del acceso y cura de la vía de acceso central de inserción periférica
  • Para evitar el riesgo de infección, la manipulación del catéter será la mínima y se realizará de forma aséptica
  • Mantener la técnica aséptica durante la cura y mantenimiento del catéter
  • La Sociedad Epidemiológica de la Atención Médica de América (SHEA, siglas en inglés) recomienda la aplicación de un desinfectante de base alcohólica, yodo o alcohol al 70% (IA), durante 15 segundos antes de acceder a la vía central
  • No reemplazar el apósito semipermeable de manera periódica, al superar el riesgo de desplazamiento al beneficio de cambiar el apósito protector
  • Reemplazar el apósito cuando se humedezca, afloje o se ensucie visiblemente
  • Respecto a la medicación intermitente, se realizará de manera aséptica (36,37)

Retirada

Material

  • Guantes no estériles
  • Guantes estériles
  • Gases estériles
  • Eliminador adhesivo médico (NILTAC®)

Intervención

  • Retirar el catéter cuando no sea necesario, exista extravasación, obstrucción, sospecha de infección u otra complicación
  • Con ayuda de una TCAE/circulando (si es posible), colocar el paciente en posición confortable y disminuir el estrés y dolor empleando las medidas no farmacológicas (succión nutritiva, chupete, contención)
  • Realizar el lavado higiénico de manos
  • Retirar el apósito con el eliminador de pegamento médico (NILTAC®) con suavidad para no lesionar la piel ni el catéter
  • Limpiar con antiséptico desde el punto de inserción hacia la periferia y secar la zona (para evitar posibles quemaduras)
  • Colocar guantes estériles y, con gasas estériles, coger el catéter por la zona más próxima al punto de inserción
  • Retirar el catéter estirando suave y lentamente. Mantener una presión constante para evitar una posible rotura. Interrumpir la retirada si se encuentra resistencia en la salida
  • Una vez retirado el catéter, ejercer una suave presión sobre el punto durante un par de minutos
  • Comprobar la integridad del catéter comprobando la marca negra que delimita el final
  • Colocar al paciente en una posición cómoda y vigilar la aparición de sangrado en la zona de inserción

DESCRIPCIÓN DE LAS COMPLIACIONES

Dolor

La experiencia dolorosa en las primeras fases del desarrollo produce hiperalgesia. Minimizar los procesos dolorosos y combinar medidas no farmacológicas (mencionadas anteriormente) para reducir la experiencia estresante.

Hemorragia

Durante las primeras 24-48h puede aparecer un pequeño sangrado debido al calibre de la aguja de inserción del catéter. Durante la inserción del catéter, el sangrado es provocado por la medida de la aguja, que es mayor que el catéter. Durante las 24-48 horas posteriores a la inserción, puede suceder una pequeña cantidad de sangrado (17).
Después de introducir el catéter y antes de la fijación, se tiene que realizar hemostasia mediante compresión en su punto de inserción y elevar la extremidad. Si persiste el sangrado, se tiene que revisar, como mínimo, cada hora hasta que el sangrado se resuelva. Si se considera necesario, se tendrá que cambiar el apósito puesto que el sangrado aumenta el riesgo de desenganche de la fijación y, por lo tanto, de movimiento del catéter, además de aumentar también el riesgo de infección.

Daño vascular

Diferentes vasos sanguíneos pueden dañarse durante la inserción del PICC, tanto arterias como venas. La lesión vascular puede ser inmediata, en el momento de la inserción, o progresiva cuando la punta del catéter está mal posicionada. La lesión endotelial subyacente a la colocación del catéter es un factor de riesgo importante al inicio y la propagación de la trombosis (IA). Para evitarlo, es importante introducir el catéter muy lentamente.

Daño nervioso

Al introducir la aguja se puede puncionar un nervio o plexo nervioso. El riesgo de daño nervioso es mayor cuando se canaliza el PICC a la vena axilar, yugular externa o femoral. Para prevenir-lo, es importante visualizar bien la vena a puncionar, conocer la anatomía y recordar que zonas de acceso común como las venas adelante braquiales están rodeadas por ramilletes nerviosos (B).

Dificultad para avanzar el catéter

Como hemos citado anteriormente, realizaremos maniobras para facilitar la progresión del catéter. El dolor y la hipotermia también pueden dificultar el avance, en este caso trataremos la causa (analgesia y calentamiento).

Oclusión del catéter

Los factores que pueden influir en la obstrucción del catéter pueden ser externos o internos al catéter:

  • Externos: la punta del catéter puede estar apoyada contra la pared del vaso o contra una válvula venosa. También puede haber una disminución de la luz debido a los movimientos del paciente.
  • Internos: Por precipitación de los productos perfundidos o por formación de coágulos de fibrina.

La primera manifestación de oclusión, cuando se está infundiendo una perfusión, suele ser el aumento de las presión de trabajo de las bombas de infusión. Son catéteres muy pequeños, frágiles y pueden obstruirse con facilidad durante la fijación o cuando el RN flexiona la extremidad donde está insertado. Tendrá que tenerse en cuenta la postura del niño, intentando corregir aquellas que puedan provocar la oclusión mecánica del catéter y utilizar el límite de oclusión de la bomba en niveles bajos.
En caso de sospecha de oclusión, nunca se tiene que forzar la entrada de líquidos por el riesgo de trombo (de sangre o precipitados) y el riesgo de producir rotura del catéter por aumento de la presión del bolo que se intenta desobstruir (3)

Migración o mal posición

Puede suceder si se estira o se alarga el catéter, por una mala fijación o porque la fijación interna se desengancha

Sepsis relacionada con el catéter

Los gérmenes pueden llegar al catéter por diferentes vías (3):

  • Intraluminal (67%): Como resultado de una infusión intravenosa contaminada o por contaminación de la superficie de tapones o conexiones.
  • Extraluminal (13%): Los microorganismos de la piel atraviesan el punto de inserción y deslizan a lo largo del catéter por capilaridad. Esto sucede principalmente durante la inserción del catéter o durante la primera semana después de la inserción.
  • Desde otro foco infeccioso por vía hematógena
  • Las técnicas de inserción no estériles, la manipulación frecuente y/o inadecuada o el uso prolongado de accesos centrales pueden incrementar el riesgo de sepsis.
  • Otros factores de riesgo que pueden incrementar la SRC son, la prematuridad, el bajo peso al nacimiento, la ventilación mecánica, la colonización de la piel y las conexiones con S. Epidermis, el uso de la nutrición parenteral con lípidos, la edad de la colocación de la vía central y la permanencia del catéter (El tiempo máximo de permanencia tendría que ser de 35 días).(1)

Trombosis

Es una complicación extraña de los catéteres centrales en neonatos. Sucede siempre que un cuerpo extraño como el catéter se introduce en una vena causante una acumulación de plaquetas y fibrina. Los signos de trombosis incluyen edema en las extremidades, cara, cuello o tórax.

Flebitis

Reacción inflamatoria debido a la irritación de la capa íntima de las venas. Su origen puede ser mecánico o químico. En los casos de los PICC generalmente el origen es mecánico, ya sea por el daño causado a la vena durante la inserción o bien durante el tratamiento por el continuo movimiento del catéter contra la pared de la vena.

La incidencia de flebitis por causas químicas es mayor en aquellos catéteres donde la punta no queda situada en la vena cava (19)

No se recomienda infusiones de soluciones con una osmolaridad mayor de 800 mOsm en PICCs que no han llegado a una posición central.3 Se tendrá que avisar al neonatólogo siempre que aparezca debido a que puede ser el origen de una infección.20

Infiltración y extravasación

La infiltración/ extravasación de soluciones intravenosas es una complicación de los tratamientos endovenosos que puede resultar en diferentes grados de morbilidad y que variará según su volumen, tipo de medicamento y tiempo transcurrido.
Las lesiones provocadas por esta complicación puede afectar a tejidos profundos, músculos y nervios. Si la lesión se produce a una arteria grande del antebrazo o en la pierna, pueden ser necesaria una amputación de la extremidad.

Si el PICC está en una posición central, esta complicación no aparecerá. Si el PICC está en posición subóptima (subclavia o tronco braquicefálico), esta complicación puede aparecer, pero es más difícil de detectar que en una vía periférica.

El tratamiento se tiene que instaurar lo más rápido posible para minimizar las lesiones.
Para evitar infiltraciones/extravasaciones, es necesario trabajar en bajas presiones con las bombas de infusión, utilizar las jeringuillas recomendadas por el fabricante en la infusión de bolos de medicación y atender a las recomendaciones para la inserción y mantenimiento del catéter.

Edema

Inflamación derivada de un compromiso circulatorio, tanto sanguíneo como linfático. Utilizar catéteres de calibre adecuado y no emplear elementos de fijación que puedan rodear la extremidad. No medir la tensión arterial mediante manguitos hinchables en la extremidad utilizada.

Arritmia cardíaca

Es necesario vigilar la monitorización de la ECG durante la introducción del catéter puesto que, si el catéter se ha introducido a la aurícula, puede estimular el nódulo auricular o auriculoventricular y originar extrasístoles o arritmias cardíacas. Se tiene que comprobar por RX que la posición es correcta (17)

Derrame pleural o hidrotórax

Puede surgir cuando la punta del catéter está situada en las venas de gran calibre y alto flujo con soluciones hipertónicas irritantes de la alimentación parenteral. Pueden originar flebitis, produciendo edema y necrosis 21, 22, 23 o bien erosiones del vaso con rotura y posterior trombosis (23) El tratamiento consiste en el drenaje pleural por punción directa y retirada del catéter.

Si el edema no se acompaña de flebitis o extravasación, generalmente desaparece elevando la extremidad afectada.

Efusión pericárdica y taponamiento cardíaco

Es una complicación poco frecuente y asociada a una alta mortalidad (35%-45%). La causa se da por dos mecanismos mecánicos: la perforación directa del endotelio de la aurícula y por el contacto repetido de la punta del catéter con la pared del miocardio favoreciendo la formación del trombo que se adhiere al miocardio produciendo una lesión endotelial osmótica, ocasionando la difusión del líquido en el espacio pericárdico (24, 25, 26, 27).

Embolia gaseosa o coágulo

Con una buena manipulación, esta complicación es excepcional. Evitar que el extremo del catéter esté al aire, por lo que se utilizará bioconectores al final de la alargador. Asegurar que el alargador corto no contenga aire antes de la conexión.

Rotura o migración del catéter

Es una complicación poco frecuente en la que el catéter se pue-de fragmentar en dos o más partes migrando alguna de ellas por el torrente sanguíneo. Es importante inspeccionar el catéter cada vez que se cambia el apósito en busca de poros que puedan servir de inicio de una rotura completa.
El uso de jeringuillas de pequeño calibre aumenta la presión de infusión, aumentando el riesgo de rotura. También puede fraccionarse al retirar el catéter durante la inserción y si la extracción del catéter es rápida y brusca.

Aspectos a tener en cuenta

  • Identificar al paciente.
  • Evitar el estrés del bebé, minimizar estímulos externos:

• Control del macroambiente (luz y sonido). Si es necesaria la utilización de foco, se debe proteger los ojos del niño de la luz directa (puede ser útil la utilización de ojeras de fototerapia). (4)
• Control del microambiente. Posicionar al niño en una postura confortable (contención, sensaciones táctiles y dolor ). (5, 6)

  • Evitar el dolor combinando la succión no nutritiva con la administración de sacarosa al 24% o leche materna, 2 minutos antes, durante y después de realizar la técnica (7, 8, 9, 10)
  • Para evitar la vasoconstricción, es aconsejable mantener las constantes hemodinámicas y respiratorias lo más estable posible y procurar mantener la temperatura del niño cerca de 37 °C. En aquellos niños sometidos a hipotermia, se procederá a calentar exclusivamente la zona o extremidad a puncionar.
  •  Para disminuir el riesgo de hipotermia (sobre todo en los RNPT <28-30 semanas) durante el procedimiento y para compensar la pérdida de calor originado al abrir la incubadora, se aumentará la temperatura de la incubadora aproximadamente a 37 °C (excepto si lleva servocontrol).
  • La comodidad y confort tanto de la persona que realiza la punción como la del niño es muy importante por el éxito o fracaso de la técnica. Colocar la altura y posición adecuada del niño respecto a la persona que la realiza (4)
  • Se puede realizar la técnica empleando el método canguro siempre que : no esté contraindicado por el estado del niño, no aumente el disconfort de la persona que realiza la técnica y lo permita la estabilidad emocional de la madre, la propia estructura de la unidad neonatal, la carga de trabajo, etc. (11) En este caso, la madre utilizará máximas barreras de protección (gorro, mascarilla, bata y guantes estériles).
  • Seleccionar el lugar de inserción, prioritariamente extremidades superiores y siempre de la zona más distal a la más proximal. Intentar coger las venas de mayor calibre.
  • Evitar las zonas de apoyo, flexión, zonas con hematomas o dañadas anteriormente por otras técnicas, drenajes, discontinuidad de la piel, etc. Así como zonas más susceptibles de infección.
  • Las venas más utilizadas son:

Media, basílica, cefálica, braquial, venas de la mano y axilar. Recordar que la introducción del PICC por el lado izquierdo es de más largo recorrido que por el derecho.
• Epicraneales. Las de mayor calibre son la temporal superficial y la auricular posterior.
• La yugular externa es la menos utilizada puesto que hay más riesgo de sangrado y más riesgo de embolia gaseosa.
• Safenas, poplítea y cara interna de la rodilla.

  • El pequeño calibre de los vasos normalmente puede impedir la palpación, por lo que la localización se realiza mediante visualización directa.
  • No se debe dejar una gasa empapada con antiséptico a la extremidad a puncionar, puesto que puede haber riesgo de quemadura en la piel.
  • Es necesario mantener las condiciones de estabilidad hemodinámicas y respiratorias durante la inserción del catéter,3 se pospondrá la técnica si el estado del niño lo requiere.
  • Vigilar la monitorización cardíaca durante la inserción del PICC, posibilidad de arritmias.
  • Los materiales como el Politetrafluoroetilè (Teflón ®) o catéteres de poliuretano, se han asociado con menos complicaciones infecciosas que los catéteres de cloruro de polivinilo o polietileno.

También hay microorganismos como los estafilococo coagulasa negativos que producen adhesines (Slime) que favorecen la unión del germen al catéter e impiden la acción de los antibióticos y los mecanismos de defensa del huésped.(1)

• En caso de SRC, se retirará el PICC y se utilizará durante 24 horas, y siempre bajo prescripción facultativa, un dispositivo que dificulte la adhesión del germen. Las agujas de acero tipo mariposa como alternativa a los catéteres de acceso venoso periférico tienen la misma tasa de complicaciones infecciosas que los catéteres de Teflón ®.(28, 29) En cambio, el uso de agujas de acero se complica frecuentemente debido a la infiltración de fluidos intravenosos a los tejidos subcutáneos, una complicación potencialmente grave si el líquido perfundido es un vesicante, pudiendo llegar a causar necrosis de los tejidos (IA). En este caso se tendrá que dejar visible el final teórico de la aguja y extremar las medidas de vigilancia (12)

  • Evitar la multipunción. Según múltiples estudios se recomienda que en la práctica un mismo profesional realice no más de tres intentos de canalización y si no lo consigue solicite a una compañera que la sustituya. Esta situación está sujeta a criterio personal así como a la situación y dotación de las unidades así como al cumplimiento de la no maleficencia (30, 31)
  • Educación y entrenamiento del equipo de salud:

• Educar y entrenar a médicos y enfermeras sobre las indicaciones para el uso de los catéteres vasculares, procedimientos de inserción y mantenimiento. Las medidas de control de infecciones tienen que ser conocidas por todo el equipo de salud para prevenir las IRC (IA).12
• Procurar una relación enfermera/paciente adecuada a las Unidades de Cuidados intensivos (IB).(12)

  • Con los catéteres de silicona existe riesgo de rotura si la extracción es rápida y brusca y si existe resistencia en la salida.
  • En caso de resistencia en la salida reposicionar la extremidad, hacer masaje del recorrido teórico del catéter, aplicando calor local y considerar la opción de retirar el catéter más tarde. Si aun así existe dificultad en la retirada, consultar al neonatólogo.
  • Algunos estafilococos pueden producir una sustancia mucosa que se adhiere al catéter y a la pared interior de los vasos dificultando su extracción.
  • Ante la sospecha de una rotura justo en la entrada, se realizará un torniquete a unos 3-5 cm del punto de inserción y avisar urgentemente al neonatólogo. El torniquete tiene que permitir el flujo sanguíneo.

Riesgos laborales

  • Riesgo de exposición accidental percutánea (punzada, corte o arañazo).
  • Riesgo biológico por exposiciones accidentales percutáneas con material contaminado.
  • Se pueden reducir utilizando dispositivos punzantes con dispositivo de seguridad, obligatorios con la normativa vigente de seguridad laboral

Indicadores de evaluación

Número de niños con presencia de acontecimientos adversos en relación a la utilización del PICC (flebitis, ruptura de catéter, extravasaciones, infecciones).

Registros

  • Archivar el checklist del PICC en el HC del paciente.
  • Anotar la fecha de inserción del catéter y cm introducidos sobre el apósito transparente sin tapar el punto de punción.
  • Registrar en la gráfica de enfermería el dispositivo utilizado, la fecha y hora de inserción del catéter, haciendo constar la distancia introducida y las complicaciones que han aparecido.
  • Anotar en la historia clínica el día, la hora y el motivo del cambio de apósito.
  • Anotar en la historia clínica el motivo por el que se ha retirado el acceso vascular y si se cultiva la punta del catéter.

Para acceder al contenido extra, no olvides descargar el protocolo en formato PDF:

Bibliografía

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