Prevención de la infección relacionada con el catéter central


El 1 de octubre de 1929 un joven y desconocido médico llamado Werner Forssmann realizó un controvertido experimento en sí mismo, introdujo una fina sonda de goma, de apenas un milímetro de diámetro, desde su codo hasta el corazón y se realizó una radiografía para poder dejarlo documentado. A pesar de la importancia de su descubrimiento, Forssmann fue despedido de inmediato por su auto experimentación.

Veintisiete años después de su experimento, en octubre de 1956, le otorgaron el Premio Nobel de Medicina, compartido con André Cournand y Dickinson Richards, quienes habían generalizado el uso del cateterismo cardiaco de Forssmann en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

Desde entonces, la cateterización se ha convertido en un procedimiento diagnóstico esencial en la medicina moderna, utilizado para la administración de líquidos, medicamentos, soluciones nutricionales y para la monitorización hemodinámica.

Desafortunadamente, también podemos encontrar problemas relacionados con su uso. En concreto, los catéteres venosos centrales (CVC) representan el mayor riesgo de infección en el torrente sanguíneo, mayor que cualquier otro tipo de dispositivo médico. Considerándose una de las causas de morbilidad y mortalidad más importantes adquiridas en los hospitales y también la causa más frecuente de bacteriemia nosocomial y sepsis.

Se considera que una infección del torrente sanguíneo está asociada con la vía central cuando la infección ha ocurrido dentro del período de 48 horas tras la colocación de la misma.

Como respuesta a esta problemática, han surgido muchas soluciones de diagnóstico, manejo y prevención en el mercado para ayudar a los profesionales de la salud a luchar contra las infecciones, incluyendo CVC antimicrobianos o dispositivos de seguridad.

A pesar de las precauciones de barrera estéril y la rigurosa antisepsia de la piel, se ha demostrado que la colocación percutánea de catéteres intravenosos produce una adherencia de las bacterias que residen en las estructuras profundas de la piel a la superficie del catéter, planteando un riesgo de formación de biopelículas e infección del torrente sanguíneo.

La Agencia de Calidad del Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), en colaboración con la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puso en marcha en el año 2009 el proyecto Bacteriemia Zero de prevención de bacteriemias relacionadas con catéteres venosos centrales en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) españolas, con el objetivo principal de reducir la media estatal de la tasa de BRC a <4 episodios de bacteriemia por 1000 días de CVC, que representa una reducción del 40% respecto a la tasa media de los anteriores 5 años en las UCI españolas.

El proyecto no solo cumplió su objetivo, superó las expectativas, con unos resultados de <3 episodios de bacteriemia por 1000 días de CVC.

La estrategia, basada en la exitosa experiencia llevada a cabo en Michigan por el Dr. Peter Pronovost de la Universidad Johns Hopkins, propone un plan de seguridad integral en UCI (PSI), que trata de dar respuesta a una pregunta que muchos profesionales sociosanitarios se realizan a diario:

“¿Cómo prevenir la infección relacionada con las vías centrales?”

  • Higiene adecuada de manos.

Independientemente del uso de guantes, es preciso una higiene adecuada de las manos tanto antes como después de palpar la zona donde se vaya a colocar el catéter, así como antes y después de insertar, reemplazar, acceder, reparar o proteger el catéter intravascular.

  • Uso de Clorhexidina en la preparación de la piel.

Se deberán guardar las máximas precauciones durante la colocación del catéter, y se deberá desinfectar la piel con un antiséptico apropiado antes de la inserción del catéter y durante los cambios de apósito.

La solución más recomendada es una preparación de clorhexidina acuosa al 2% o alcohólica al 0,5%.

  • Uso de medidas de barrera total durante la colocación de los catéteres venosos centrales.

Todos los utensilios utilizados durante la colocación del catéter deben guardar barreras de máxima esterilidad, de esta forma se reduce sustancialmente la Bacteriemia Relacionada con el Catéter (BRC).

  • El lugar donde se coloca la vía.

Puede influir en un mayor o menor riesgo de infección relacionada con el catéter debido a las diferencias de densidad de la flora cutánea local y los riesgos de tromboflebitis.

La vena subclavia es la más utilizada para controlar la infección, aunque hay que considerar más factores como las posibles complicaciones mecánicas, el riesgo de estenosis de la vena subclavia o la experiencia del profesional con el dispositivo.

Cuando la vía subclavia está contraindicada, la elección entre la vena femoral o yugular interna deberá realizarse en función de la masa corporal del paciente. Puesto que, en pacientes con obesidad, la tasa de infección es mayor cuando se utiliza la vena femoral que en la vena yugular.

Otro aspecto que es necesario tener en cuenta es el riesgo de tromboflebitis, ya que es superior en la vía femoral que en las venas subclavia o yugular interna.

  • Retirar catéteres que no sean necesarios.

  • Manejo higiénico de los catéteres.

Reducir en la medida de lo posible la manipulación de conexiones y limpiar los puntos de inyección del catéter con alcohol isopropílico de 70º antes de acceder con ellos al sistema venoso.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CDC’s) recogen, además de algunas de las medidas propuestas por el proyecto Bacteriemia Zero, otras que también ayudan a reducir el número de infecciones relacionadas con los catéteres venosos centrales.

Entre ellas destacamos la utilización de la ecografía para colocar catéteres venosos centrales.

Su uso permite localizar con mayor facilidad la vena y medir la profundidad a la que se introduce por debajo de la piel, reduciendo los errores y complicaciones durante la punción, también permite una reducción en el tiempo de colocación del catéter.

Gracias al experimento realizado por Forssmann, hoy en día la cateterización es un procedimiento habitual y fundamental en medicina, no obstante, como hemos podido comprobar, puede traer ciertas complicaciones. Por ello es tan importante el proyecto Bacterimia Zero que exponen una guía a seguir para reducir las posibles infecciones durante la colocación, mantenimiento o retirada de los catéteres venosos centrales.

Bibliografía

Bibliografía:

BACTERIEMIA ZERO: Protocolo prevención de las bacteriemias relacionadas con catéteres venosos centrales (BRC) en las UCI españolas Agencia de Calidad del Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC) y  Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS)   Catheter-related bloodstream infections Rupam Gahlot, Chaitanya Nigam, Vikas Kumar, Ghanshyam Yadav, Shampa Anupurba Int J Crit Illn Inj Sci. 2014 Apr-Jun; 4(2): 162–167. doi: 10.4103/2229-5151.134184 PMCID: PMC4093967   Intravascular Catheter-Related Bloodstream Infection Harshal Shah, Wendelyn Bosch, Kristine M. Thompson, Walter C. Hellinger Neurohospitalist. 2013 Jul; 3(3): 144–151. doi: 10.1177/1941874413476043 PMCID: PMC3805442   Prevention of central venouscatheter-related infection in the intensive care unit. Frasca D, Dahyot-Fizelier C, Mimoz O. Crit Care. 2010;14(2):212.doi: 10.1186/cc8853. Epub 2010 Mar 9. Review. PubMed PMID: 20236456; PubMedCentral PMCID: PMC2887105.   Prevention of central venous catheter-related infection in the intensive care unit Denis Frasca, Claire Dahyot-Fizelier, Olivier Mimoz Crit Care. 2010; 14(2): 212. Published online 2010 Mar 9. doi: 10.1186/cc8853 PMCID: PMC2887105   Inhibition of bacterial attachment and biofilm formation by a novel intravenous catheter material using an in vitro percutaneous catheter insertion model Rahul Pathak, Steve F Bierman, and Pieter d’Arnaud Med Devices (Auckl). 2018; 11: 427–432. Published online 2018 Dec 19. doi: 10.2147/MDER.S183409 PMCID: PMC6305250  

Webgrafía:

https://es.wikipedia.org/wiki/Werner_Forssmann https://www.cdc.gov/infectioncontrol/guidelines/bsi/recommendations.html

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2 Comentarios

  1. […] técnica Seldinguer es una de las más recomendadas para la cateterización venosa central, considerándose una de las más seguras. No obstante, como cualquier procedimiento, para reducir […]

  2. […] pesar de ser una gran herramienta, las bacteriemias asociadas al catéter venoso central (BACVC) son una de las grandes preocupaciones de los profesionales, ya que aumentan la mortalidad […]

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