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Las unidades neonatales, en especial cuidados intensivos, constituyen el ámbito hospitalario donde más errores se producen en el tratamiento; entre ellos se encuentran los relacionados con la medicación. Aproximadamente estos errores se producen 8 veces más en las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN) que en las de adultos hospitalizados. [1] Las dosis reducidas que precisan, la sensibilidad a la sobrecarga de volumen y el acceso vascular limitado hace de la fluidoterapia en neonatos todo un reto. Por ello, es vital disponer del máximo control sobre la misma, evitando posibles complicaciones.

¿Cuáles son los tratamientos que podemos encontrar en neonatología?

Los neonatos pueden llegar a precisar diferentes tipos de infusiones al mismo tiempo, ello dificulta enormemente el tratamiento. Por ello, es necesario tener un conocimiento preciso de los diferentes fármacos y soluciones, así como de sus requerimientos y limitaciones. Los tratamientos más habituales que podemos encontrar en las unidades neonatales son:

  • Nutrición Parenteral
  • Analgésicos / sedación (Morfina)
  • Inótropos
  • Glucosa
  • Antibióticos

Cuando se infunden algunas de estas soluciones a la vez hay que poner las máximas precauciones para no correr riesgos como: infección, sobredosis o subdosis, interacción entre fármacos… El dispositivo adecuado puede ayudarnos a realizar un tratamiento más seguro y controlado.

Dispositivos de administración intravenosa

El requerimiento de varias infusiones a la vez desemboca en el uso de rampas equipadas con llaves de tres pasos o alargaderas bifurcadas o trifurcadas. riesgos infusión neonatología

Para poder seleccionar el dispositivo que mejor se adapte a las necesidades de estos pacientes se deberán tener en cuenta diferentes aspectos:

  • Infección. Uno de los riesgos más importantes que encontramos asociados al dispositivo es la infección. Particularmente en prematuros esta complicación es más notoria que en otros rangos de edad por la falta de anticuerpos. Por ello, es importante seleccionar el dispositivo de administración teniendo en cuenta esta complicación. Las rampas o llaves de tres pasos no permiten una desinfección adecuada, además precisan una mayor manipulación, aumentando las posibilidades de desconexiones accidentales que pueden dejar el sistema abierto.
  • Tiempo y volumen de llegada al paciente. Muchas de las medicaciones administradas a neonatos requieren flujos lentos como es el caso de la vancomicina que debe ser administrada a 0,2ml/hora. Para que el profesional tenga un conocimiento preciso es necesario que el volumen muerto sea mínimo y que la inyección se realice lo más cerca posible de la piel del paciente. Las llaves y rampas no cumplen ninguna de estas dos condiciones, siendo complicado conocer la cantidad de fluido que recibe el paciente.
  • Infusión múltiple y precisa. Las dosis reducidas que precisan, la sensibilidad a la sobrecarga de volumen y el acceso vascular limitado que presentan los neonatos hace que las múltiples infusiones que puedan necesitar tengan que ser muy precisas.
  • Interacción entre fármacos. Algunos medicamentos tienen que ser infundidos sin mezclarse como la vancomicina o media-lípidos. El alto espacio común que encontramos en las rampas, así como en las líneas de prolongación que deben ensamblarse a las mismas, aumenta el riesgo de interacción entre unos fármacos y otros.
  • Volumen muerto. Como hemos comentado, los prematuros requieren pequeños volúmenes dentro de un plazo especifico, por lo que a mayor volumen muerto los riesgos de error en la dosificación también aumentarán.
  • Adaptado al pequeño tamaño de los neonatos.
  • Facilidad en la gestión de líneas. En el caso de las rampas normalmente la conexión consiste en un ensamblaje de líneas de prolongación y llaves de paso, el uso de prolongadores de varias vías permite una conexión directa al catéter.

Alternativa a las llaves de tres pasos

¿Qué dicen las guías?

La sociedad francesa Euro-Pharmat durante un congreso de 2014 trataron el tema de la infusión en bebés prematuros y dos de las recomendaciones más importantes fueron la necesidad de que la infusión se realizara lo más cerca posible del paciente y utilizar dispositivos que permitan reducir el espacio común entre los diferentes fármacos. Por su parte, en las últimas guías publicadas por la Asociación Nacional de Enfermeras Neonatales de Estados Unidos se recomienda: “Elimine las llaves de paso y en su lugar utilice dispositivos de acceso sin aguja, lo cuales deben limpiarse a fondo.”

La alternativa: Sistemas cerrados sin aguja equipados con válvula antirretorno

prolongador trifurcadoLos prolongadores o alargaderas son sistemas cerrados sin agujas lo que disminuye el riesgo de infección y hace posible una punción más cerca del paciente, reduciendo notablemente la flebitis mecánica y permitiendo conocer de forma más exacta el tiempo de llegada del fluido al torrente sanguíneo. El bajo volumen muerto de estos dispositivos permite al profesional conocer con más exactitud el flujo que recibirá el paciente. Además, las líneas separadas permiten infundir diferentes soluciones sin el riesgo de interacción entre fármacos. Su diseño permite una limpieza correcta y junto a la menor manipulación que precisan, reduce notablemente el riesgo de infección. Además, en el caso de los prematuros es importante que estos prolongadores cuenten con una válvula antirretorno. Esto evitará el reflujo de la infusión por la vía, permitiendo al profesional conocer el volumen exacto que ha infundido a su paciente. Por último, la variedad de prolongadores y alargaderas permite seleccionar el dispositivo que mejor se adapte al tamaño del neonato, permitiendo mayor comodidad para el paciente.

Bibliografía

Bibliografía

[1] M.T. Esqué Ruiz_, M.G. Moretones Suñol, J.M. Rodríguez Miguélez, E. Sánchez Ortiz, M. Izco Urroz, M. de Lamo Camino y J. Figueras Aloy. Los errores de tratamiento en una unidad neonatal, uno de los principales acontecimientos adversos. Asociación Española de Pediatría. Publicado por Elsevier España, S.L.U. 2015 [2] Lala AC, Broadbent RS, Medlicott NJ, Sherwin CM, Reith DM. Illustrative neonatal cases regarding drug delivery issues. J Paediatr Child Health. 2015;51(5):478-481. doi:10.1111/jpc.12764 [3] Lannoy, Damien, MSc; Décaudin, Bertrand, PhD; Dewulf, Sophie, PharmD; Simon, Nicolas, MSc; Secq, Alexandre, MSc; Barthélémy, Christine, PhD; Debaene, Bertrand, PhD; Odou, Pascal, PhD. Infusion Set Characteristics Such as Antireflux Valve and Dead-Space Volume Affect Drug Delivery, Anesthesia & Analgesia: diciembre de 2010 – Volumen 111 – Número 6 – p 1427 -1431 doi: 10.1213 / ANE.0b013e3181f66ee3 [4] Natalie J. Medlicotta, David M. Reithb, Frances McCaffreyc, Woravimol Krittaphola and Roland S. Broadbentb. Delayed delivery of intravenous gentamicin in neonates: Impact of infusion variables. Royal Pharmaceutical Society 2013 Journal of Pharmacy and Pharmacology, 65, pp. 370–378 [5] Catherine M T Sherwin, Natalie J Medlicott, David M Reith, Roland S Broadbent. Intravenous drug delivery in neonates: lessons learnt. Sherwin CMT,et  al.Arch  Dis Child2014;99:590–594. doi:10.1136/archdischild-2013-304887 [6] Euro-Pharmat [7] National Association of Neonatal Nurses (NANN)

1 Comentario

  1. […] administración es otro de los momentos claves en la vigilancia de la seguridad del recién nacido. Una vez superado los errores de conexión entre sistemas de administración no relacionados con la […]

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