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Médicos de todo el mundo se encuentran a diario con pacientes con hipotensión arterial aguda, en estos casos, uno de los fármacos más empleados, y a la vez más potente, es la noradrenalina, también conocida como norepinefrina.

noradrenalina, norepinefrina

Esta amina endógena, producida de forma natural por la médula suprarrenal y las terminaciones de las fibras posganglionares, pone el organismo a pleno rendimiento, preparándonos para la lucha o la huida.

Por ello, no es de extrañar que su uso de forma sintética aumente la resistencia vascular sistémica y la presión arterial.

Usos de la noradrenalina

Como hemos comentado, la noradrenalina es uno de los vasoconstrictores más utilizados en la práctica clínica.

Su administración eleva la frecuencia cardíaca y el tono vascular, produciendo, a su vez, un aumento en la presión sanguínea, sistólica, diastólica y media.

Además, tiene una acción predominante sobre el lecho vascular sistémico, aumentando las resistencias vasculares periféricas, y produciendo hipertensión arterial en sujetos sanos.

Indicaciones

La noradrenalina por vía intravenosa es empleada como vasopresor, siendo aceptado su uso en el tratamiento de estados de hipotensión aguda, tales como los que ocasionalmente se dan después de la exéresis de un feocromocitoma, tras simpatectomía, poliomielitis, anestesia espinal, infarto agudo de miocardio, shock séptico, reacción transfusionales o reacciones a fármacos.

También está indicada como coadyuvante temporal para el tratamiento de la hipotensión arterial tras parada cardiaca.

Efectos adversos

Los efectos adversos más comunes de la noradrenalina se relacionan directamente con la activación de los receptores alfa1.

Es decir, una vasoconstricción excesiva puede dar como resultado una disminución de la perfusión de los órganos terminales, la cual es causada principalmente por infusiones de noradrenalina cuando no se trata adecuadamente la hipovolemia.

Otros efectos adversos que podemos encontrar son:

  • Necrosis por vasoconstricción local, en caso de extravasación.
  • Disminución del gasto cardiaco en casos de uso prolongado, ya que el aumento de la resistencia vascular periférica puede reducir el retorno venoso al corazón.
  • Bradicardia como reflejo del aumento de la presión arterial.
  • Depleción del volumen plasmático, teniendo que ser corregido continuamente mediante el adecuado suministro de fluidos y electrolitos
  • Vasoconstricción periférica y visceral severa con disminución del flujo sanguíneo y de la perfusión tisular, con la consiguiente hipoxia tisular, acidosis láctica y posible daño isquémico.

Práctica clínica

Lo primero que hay que tener en cuenta es que un paciente bajo los efectos de cualquier catecolamina es siempre inestable, y requiere una monitorización precisa con el fin de observar su evolución y respuesta al tratamiento.

Por su parte, la noradrenalina tiene una serie de requerimientos y peculiaridades que es necesario tener en cuenta:

  • Vida media muy corta. La noradrenalina tiene una duración aproximada de 2 a 6,8 minutos.
  • Infusión progresiva.
  • Dosis inicial. Velocidad de 8 a 12 microgramos (de 0,008 a 0,012 mg) por minuto, ajustando la misma para establecer y mantener la presión arterial objetivo.
  • Dosis de mantenimiento. La velocidad se ajusta de 2 a 4 microgramos (0,002 a 0,004 mg) por minuto, ajustando la dosificación según la respuesta del paciente.
  • Shock séptico. En caso del shock séptico se deben ajustar las dosis alrededor de 0,5 µg /kg/min (hasta un máximo de 1,0 µg/kg /min) para conseguir la presión arterial media deseada.

4 claves para un mayor control en la infusión de noradrenalina

Debido a las peculiaridades de esta amina es recomendable contar con un equipo de perfusión que nos permita el mayor control posible y afrontar los riesgos que este fármaco presenta.

1.  Control sobre el flujo.

El material y calidad de los dispositivos influye en el flujo que recibe el paciente, a mayor flexibilidad también controlaremos más fácilmente la cantidad de noradrenalina que llega al torrente sanguíneo del paciente. Esta es una de las razones por la que los prolongadores más recomendados para la infusión de norepinefrina son los de polietileno, pero no es la única.

  • Adsorción vs absorción.

    La concentración del fluido a administrar puede disminuir por adsorción a la superficie interna de los envases o por absorción a la matriz del contenedor o recipiente.El fenómeno de adsorción cobra gran importancia cuando se administran fármacos a una baja concentración, ya que una cantidad importante del mismo puede no llegar al paciente. Especialmente en materiales de PVC, la absorción es uno de los principales problemas de perdida de la solución en recipientes, sets de administración o filtros.En cambio, el PE, además de su alta resistencia al desgaste y a la abrasión, presenta una baja absorción de la humedad.Por todo ello, cuando se precise administrar noradrenalina, el material que mejores resultados puede aportar será el polietileno.
adsorción y absorción 2.  Evitar el reflujo

Con el fin de controlar de forma más precisa el flujo que recibe el paciente, se aconseja el uso de válvulas antirretorno que eviten el retroceso de fluido por la línea.

3.  Evitar incompatibilidad entre fármacos

Algunos de los pacientes que precisan noradrenalina, deben recibir otros fármacos durante su tratamiento. En este caso nos aseguraremos de reservar un lumen en exclusiva destinado a esta infusión, con el fin de reducir los posibles riesgos de interacción entre las diferentes soluciones.

4.  Reducir el espacio común

Como hemos comentado, la noradrenalina presenta incompatibilidad con algunos fármacos, por ello, en caso de precisar un prolongador, es recomendable optar por alargaderas bifurcadas o trifurcadas, ya que las rampas o llaves de tres vías presentan un mayor espacio común aumentando el riesgo de interacción.noradrenalina

Estos cuatro puntos responden a la necesidad de los profesionales de conocer exactamente la cantidad de fármaco que llegará al torrente sanguíneo de sus pacientes y, de esta forma, poder ajustar el tratamiento y afrontar los retos que plantea este potente vasoconstrictor.

Bibliografía

[1] Gutiérrez-García, Araceli. Sánchez-Ocampo, Eva Miriam. (2016). Uso de las principales drogas inotrópicas, vasoactivasy vasodilatadoras en el perioperatorio. Revista Mexicana de Anestesiología.

[2] Morales, Magin. Martínez, Jesús A. Fármacos cardiovasculares. H. Universitari Mútua de Terrassa.

[3] Ficha técnica norepinefrina. Ministerio de sanidad, política social e igualdad. Agencia española de medicamentes y productos sanitarios.

[4] Rodríguez Carranza, Rodolfo. (2009). Vademecum académico de medicamentos. McGraw-Hill Interamericana. ISBN 10: 607024172X

[5] Salud sin Daño – América Latina. Reducir el uso del Policloruro de vinilo (PVC) en los Hospitales.

 

1 Comentario

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