¿Cómo mantener la permeabilidad del PICC neonatal?

Por Mónica Perotas

24 Mar, 2022

Disponer de un acceso venoso con calidad en niños prematuros es esencial para su cuidado, ya que los catéteres venosos periféricos son limitados en tiempo y a tratamientos. La canalización de un catéter PICC en recién nacidos permite mantener intactos la mayoría de los accesos venosos para usarlos posteriormente, y disminuye el estrés al que el niño se ve sometido.

Sin embargo, este tipo de catéteres no están exentos de complicaciones. Para garantizar el correcto funcionamiento del catéter y la seguridad del paciente es necesario llevar a cabo cuidados correctos respecto al dispositivo.  La formación al personal de enfermería no especializados en acceso vascular es un punto clave para anticipar estos problemas.

Los profesionales que manejan este tipo de catéteres deben identificar y poner en marcha buenas prácticas como: vigilar la aparición de posibles eritemas en la zona donde el catéter permanece funciona; comprobar que la fijación es correcta; recambiar los sistemas de perfusión cada 24 h.; mantener los sistemas permeables para evitar complicaciones relacionadas como la obstrucción o trombosis; evitar la administración de hemoderivados o extracciones de sangre repetidas, realizar las curas en el punto de inserción oportunas…

En el artículo nos detendremos en una de las cuestiones anteriormente nombradas: ¿cómo mantener la permeabilidad en el catéter PICC neonatal? Ello es debido a que, dentro de los problemas que pueden ocurrir en un catéter PICC, la pérdida parcial o total de la permeabilidad es muy frecuente.

PERMEABILIDAD DEL PICC NEONATAL

Los catéteres neonatales más pequeños pueden ofrecer cierta resistencia al lavado/purgado debido al pequeño tamaño que puede presentar la luz interna. El mantenimiento, pues, de la permeabilidad de estos catéteres de pequeño calibre requiere un cuidado meticuloso para evitar la oclusión debida a trombosis o si se ha producido un precipitado.

Cuando el catéter se introduce dentro del cuerpo del paciente, no se puede garantizar la permeabilidad completa, observando, sobre todo, resistencia al lavado, que este es lento o que no se percibe retorno de sangre. Por tanto, ¿qué medidas se tendrán en cuenta para asegurar que el catéter se mantiene permeable?

FRECUENCIA Y SOLUCIONES PARA EL LAVADO

Para hacer un uso correcto de los PICCs en neonatos y asegurar el mantenimiento de los catéteres permeables se recomienda establecer las siguientes pautas de frecuencia según la empleabilidad del dispositivo:

  • Lavar el catéter antes, después y entre de las soluciones/fármacos potencialmente incompatibles (solución de cloruro sódico al 0,9%). También, es recomendable, considerar el uso del catéter de doble luz para este tipo de situaciones.
  • Aunque no está recomendado infundir hemoderivados, realizar extracciones/transfusiones de sangre o mediciones de presión venosa a través de estas vías periféricas, en el caso de que se utilicen con este fin, se debe considerar la posibilidad de lavar el con 1 ml de suero fisiológico (dos veces al día si se realizan muestras de sangre de forma rutinaria)
  • Para los catéteres en reposo se recomienda mantener lavados de suero salino cada 6-8 horas y anticoagulación. Se descarta el uso de heparina, por sus efectos adversos clínicos y por el riesgo de cristalización con otros fármacos.
  • Cuando se emplean catéteres neonatales, catéteres muy finos con luces de un diámetro pequeño, para mantener una permeabilidad óptima, además de los lavados tras cada administración, se puede mantener una perfusión continua mínima de 1ml/h para los catéteres de 1Fr y 2ml/h para los de 2Fr, pero podría conllevar riesgo de oclusión.
  • Respecto al mantenimiento de la permeabilidad en catéteres a los que se accede con regularidad para la administración de soluciones o se encuentran en perfusión continua se recomienda lavar el catéter entre una infusión y la siguiente.

Como ya indicábamos anteriormente, la permeabilidad del catéter está estrechamente ligada a los dispositivos empleados. Así pues, el volumen del lavado dependerá de estos. El volumen de cebado de los dispositivos de mayor uso:

PROTOCOLO PARA LA PERMEABILIZACIÓN DEL CATÉTER PICC

A continuación, repasamos las recomendaciones sobre el procedimiento de lavado:

  • Durante el procedimiento del lavado para el mantenimiento permeable del catéter se seguirá, estrictamente y a pesar de tratarse de un catéter de inserción periférica, una técnica estéril.
  • Usaremos una técnica de presión positiva. Para ello se habrá elegido, con anterioridad,  un dispositivo de desplazamiento de flujo neutro con el objetivo de prevenir el reflujo de sangre al desconectarse. Para realizar el lavado, se desinfectará el bioconector (dispositivo de desplazamiento neutro) y se con clorhexidina alcohólica al 2%. Se friccionará la parte externa del bioconector y su sello de silicona realizando movimientos circulares.
  • Dejar que el antiséptico actúe (al menos, 30 segundos) y comprobar la permeabilidad
  • Para realizar el lavado no se utilizarán jeringas de menor tamaño a 10 ml. El uso de jeringas pequeñas aumenta los riesgos de dañar el catéter al aumentar la presión ejercida en el mismo.
  • Respecto a la elección de la jeringa, también se tendrá en cuenta que estas deben ser de un solo uso. Se desechará una vez utilizada para reducir los riesgos de contaminación.
  • Inyectar 0.5 cc de SSF al 0.9%. Para ello es recomendable utilizar el método “push-stop” al purgar el catéter. Es decir, infundir un ml. del suero, esperar, y volver a infundir otros ml. de suero más. Este procedimiento ejerce turbulencias dentro del catéter que facilitan la limpieza de sus catéteres.
  • Generar presión positiva. Administrar 1 ml de SFF más, al mismo tiempo que se clampa el catéter.
  • Desconectar la jeringa del bioconector y desecharla

Recuerda que este protocolo se emplea como herramienta para mantener la vía permeable y no perder el catéter por obstrucción con un lavado de continuo.

Permeabilizar el PICC en neonatos

Bibliografía

  • Nadroo, A. M., Glass, R. B., Lin, J., Green, R. S., & Holzman, I. R. (2002). Changes in upper extremity position cause migration of peripherally inserted central catheters in neonates. Pediatrics, 110(1 Pt 1), 131–136. Disponible en: https://doi.org/10.1542/peds.110.1.13

Por

Mónica Perotas

Soy delegada especialista y experta en terapia intravascular y neonatología en Madrid.EXPERIENCIAMás de 20 años como ejecutivo de ventas, los 15 últimos en dos compañías desempeñando diversos roles, siempre dando soporte al entorno hospitalario. Ingeniero informático, formada en inteligencia emocional y coaching, acompaño a los profesionales de la salud en la búsqueda de soluciones para mejorar la asistencia a sus pacientes, dando apoyo constante de forma presencial y digital.PUEDO AYUDARTE EN...Si buscas dar valor a la vida mejorando las técnicas en el campo de la neonatología y/o terapia intravascular, cuéntamelo. Estoy para escucharte y juntos encontrar estrategias que nos acerquen a la excelencia.

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