En el año 2017, alrededor de 2,5 millones de niños en el mundo fallecieron durante su primer mes de vida. En la actualidad, el 75% de las muertes de recién nacidos se producen durante las primeras semanas. Los nacimientos prematuros, las complicaciones durante el trabajo del parto, las infecciones y defectos o enfermedades congénitas son la principal causa de muerte en esta población (1)

Desde el nacimiento, pues, pueden aparecer los primeros síntomas de alerta sobre la salud del recién nacido (2). Por ese motivo, la evaluación temprana y primeros cuidados representan una estrategia mundial para el descenso de la morbi-mortalidad infantil (3). Muchos de estos primeros signos detectados pueden durar algunos minutos u horas hasta que el recién nacidos es capaz de adaptarse a la vida extrauterina (2).

Sin embargo, en algunas ocasiones, el neonato es incapaz de adaptarse a esta nueva situación y los signos clínicos permiten o aparecen días después de su nacimiento (2). Es, por este motivo, que la valoración inicial debe ampliarse con una estrecha vigilancia a aquellos signos de alarma que pueden poner en peligro la supervivencia del recién nacido (4).

Escala comfort

¿Cómo y qué signos de alarma vigilar?

Los familiares y profesionales de la salud responsables del cuidado del recién nacido tienen que conocer los principales signos de alarma que este puede presentar durante el período neonatal. Aunque, los síntomas de anormalidad en un neonato no son específicos, su origen puede deberse a razones respiratorias, cardíacas, neurológicas… (5)

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Succión pobre, hipoactividad o cambio de temperatura

La hipotermia es un signo común de que el recién nacido no goza de una buena salud. Suele presentarse en recién nacidos prematuros o de bajo peso al nacer, desnutridos o que han sido sometidos a diferentes procedimientos clínicos por depresión respiratoria o asfixia. El neonato con temperatura baja se encuentra hipoactivo, es decir, presenta una escasa respuesta a los estímulos, así como dificultades en la succión o amamantamiento (2,6,7)

Dificultad respiratoria o disnea

Nos referimos a dificultada respiratorio cuando el recién nacido presenta una frecuencia aumentada, superior a 60 resp/min, que se manifiesta con aleteo nasas o retracción torácica (6,7). A medida que aumenta la disnea el niño comienza a presentar otros signos como la retracción epigástrica. La espiración es breve y puede terminar con un quejido, lo que significa un cierre espiratorio de la glotis y el aumento de la presión. La dificultad respiratoria, puede venir acompañada de cianosis, con el amoratamiento de los labios que puede llegar a extenderse por todo el cuerpo (2)

Es habitual que esta aparezca en prematuros y en neonatos con un parto prolongado o complicado como consecuencia de una mala regulación de la temperatura. Sin embargo, estos pacientes deben ser examinados para descartar patologías de origen pulmonar (2,7)

Cianosis

Se trata de una coloración azulada de la piel y las mucosas debida a una reducida concentración de oxígeno en sangre. Puede ser de origen pulmonar o cardiaco, o bien, puede venir provocada por patologías como la policitemia (2,8). Es probable que se produzca una crisis grave de cianosis en recién nacidos aparentemente sanos. Este se pone intensamente cianótico, mostrándose signos de hipertonía en los primeros instantes para, más tarde, relajarse quedando en estado hipotónico. Este episodio debe investigarse para encontrar la causa probable ya que puede estar motivado por diversos fatores (2).

Palidez

La palidez del recién nacido se asocia, generalmente, con anemia. Dependiendo de la intensidad de esta, la palidez puede ir acompañada de otra sintomatología, especialmente de carácter hemodinámico (2,6)

Ictericia

La ictericia puede ser patológica o precoz, si se presenta antes de cumplir las 24 h. de vida de neonato, e ictericia marcada, cuando aparece más tarde (6). El bebé presenta una coloración amarillenta en piel y mucosas, generalmente, debido al contenedor de bilirrubina circulante (2,7). En el caso de que la ictericia se presente en las primeras 24h. debe de estudiarse la posibilidad de una enfermedad hemolítica que afecte al recién nacido (2).

Plétora

El niño presenta un color rosado o rojo. Este síntoma está provocado por la presencia de un hematocrito alto, en el 60% (2,6,8).

Apnea

Se produce una ausencia de respiración durante 20 segundos o más. Puede estar acompañado de una disminución de la frecuencia cardiaca (2,7). Es un síntoma clínico que aparece como problema secundario de otras complicaciones que padece el recién nacido como son la sepsis, hemorragia intracraneal o insuficiencia respiratoria. La apnea se agrava cuanto menor es la edad gestacional del neonato (2).

Convulsiones

Es un signo clínico alarmante ya que está asociado a un problema grave en el sistema nervioso central (2,7). La causa más frecuente de las convulsiones en el neonato es la asfixia perinatal.

Vómitos

Normalmente el recién nacido regurgita ocasionalmente una cantidad pequeña de la leche materna, esto es normal. Sin embargo, el vómito, es más explosivo y puede indicar la existencia de una patología importante (2,7). El vómito, cuando se da de manera precoz, en las dos primeras horas, puede deberse a una obstrucción intestinal alta, duodenal. Si son vómitos tardíos, con mal pronóstico, están provocados por una obstrucción intestinal baja, a nivel ilear colónico, de sigmoides o recto (8). Las características del color, contenido y cantidad son útiles para precisar el diagnostico (2).

Distensión abdominal

Se observa, con frecuencia, en procesos de obstrucción abdominal bajo (yeyuno ileal o colónica) y, de forma general, va acompañado de la falta de eliminación del meconio (2,7). EL mayor peligro radica en la hipoventilación al disminuir la movilidad del diafragma (7).

Heces en la sangre

Es un signo preocupante, sobre todo en los recién nacidos prematuros. Es imprescindible diferenciar entre la rectorragia, sangre roja y fresca, y la sangre pura, abundante y mezclada con deposiciones que apunta a una enterocolitis necrotizante (2).

No eliminación meconial

Generalmente la eliminación del meconio se produce durante las primeras 24 horas de vida, aunque, en neonatos que han presentado pérdida de bienestar fetal este meconio puede haberse eliminado antes y mezclado con el líquido amniótico. El retraso en la expulsión del meconio puede relacionarse con un mal tránsito intestinal (2,7)

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Bibliografía

  1. Reducir la mortalidad de los recién nacidos. (2019). Retrieved 17 July 2020, from https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/newborns-reducing-mortality
  2. Nazer Herrera, J. (2002). Neonatología (1st ed., pp. 95-103). Santiago de Chile: Colección de textos Universitarios: https://books.google.es/books?id=XPzgMautNZMC&pg=PA95&dq=signos+de+alarma+en+el+reci%C3%A9n+nacido&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwigycHBiNTqAhV75OAKHYXXB5oQ6AEwBXoECAYQAg#v=onepage&q=signos%20de%20alarma%20en%20el%20reci%C3%A9n%20nacido&f=false
  3. Espinoza, V., Barrelo, R., Gérate, K., Espinozaj, L. and Armigo, F., 2001. Importancia De La Aplicación De Un Protocolo De Atención Especializada. [PDF] Sisbib.unmsm.edu.pe. Disponible en: <https://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/Paediatrica/v04_n1/importancia.htm> [Acceso 8 Julio 2020].
  4. Sánchez Luna, M. et all (2009). Recomendaciones para el cuidado y atención del recién nacido sano en el parto y en las primeras horas después del nacimiento [PDF] (p. 350). España: Anales de Pediatría. Revisado en https://www.aeped.es/sites/default/files/7-recomendaciones_rn_parto_sen.pdf
  5. Chaure, I., & Inajeros, M. (2007). Enfermería pediátrica [Ebook] (3ra ed., p. 59). Barcelona: Universidad de Barcelona. Disponible en https://books.google.es/books?id=GcceC86adxUC&pg=PA59&dq=signos+de+alarma+en+el+reci%C3%A9n+nacido&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwigycHBiNTqAhV75OAKHYXXB5oQ6AEwAXoECAAQAg#v=onepage&q=signos%20de%20alarma%20en%20el%20reci%C3%A9n%20nacido&f=false
  6. Valls i Soler, A., López, I., López, M., García, M., Madrid, M., Santesteban, E., Castillo, F., Ribes, C., Moral, M., Pallas, C. and Fernández, B., 2015. Estado De La Seguridad Del Paciente Neonatal. [PDF] España, pp.47-62. Disponible en: <https://www.seguridaddelpaciente.es/resources/documentos/2015/neonatologia.pdf> [Acceso 24 Junio 2020].
  7. Méndez, J. (2007). Guia de atención básica del recién nacido sano [Ebook] (pp. 18-20). Honduras: Secretaría de Salud de Honduras. Departamento de atención Integral a la Familia. Revisado en: http://www.bvs.hn/Honduras/pdf/guiaatencion(bm12).pdf
  8. Signos de Alarma del Recién Nacido. (2020). Retrieved 18 July 2020, from https://www.studocu.com/pe/document/universidad-andina-del-cusco/clinica-pediatrica-i/resumenes/signos-de-alarma-del-recien-nacido/5342795/view

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