Cuándo y cómo y usar la fijación con anclaje subcutáneo

Por Gloria Ortiz Miluy

22 Feb, 2022

En el acceso vascular, mucho es lo que se ha escrito en la literatura científica al propósito de fijación, a favor de aquellos sistemas que desestiman el uso de las suturas, no recomendadas desde hace años por las principales guías internacionales.

Actualmente, entre los distintos tipos de fijación sin suturas destacan los adhesivos y los de anclaje subcutáneo. Esta segunda modalidad de fijación ha demostrado ser eficaz y dar buenos resultados incluso en aspectos y contextos en los cuales otros sistemas no pueden dar solución.

Para conseguir este éxito, es necesario saber usarla de forma correcta y te lo vamos a explicar en detalle en este post.

Puntos clave del post:

  • La fijación con anclaje subcutáneo está recomendada por guías de referencia internacional como las guías NICE y el grupo GAVeCeLT que resalta los beneficios de este sistema especialmente en casos clínicos complejos
  • en el consenso GAVeCeLT insiste en que una correcta formación es necesaria ya que una mala colocación puede tener resultados negativos. En general son muy escasas las complicaciones y se relacionan siempre con una formación inadecuada
  • Para usarlo correctamente hay que seguir una serie de pasos entre los cuáles los más importantes son: comprobar que el ancla esté tejido subcutáneo profundo y no superficial, asegurarse de oír el «clic» para cerrar el dispositivo y moverlo siempre a 90º durante las curas (siguiendo el eje del catéter), nunca lateralmente.

¿POR QUÉ Y EN QUÉ PACIENTES USAR LA FIJACIÓN CON ANCLAJE SUBCUTÁNEO?

Recomendaciones británicas

El sistema de fijación de catéter con anclaje subcutáneo representa una alternativa eficaz, segura, sencilla y práctica para estabilizar el catéter del paciente, ya sea venoso o arterial.

Para hacer un uso coste-eficaz, guías como la NICE en Reino Unido recomiendan este dispositivo para pacientes con necesidad de permanencia del catéter superior a 8 semanas. Si bien es cierto que en circunstancias en las que las posibilidades de salida accidental del catéter son muy elevadas, bien vale el uso del dispositivo, aunque el catéter permanezca menos tiempo en sede.

Recomendaciones italianas

        Los resultados de las investigaciones son muy positivos hacia el uso de este dispositivo. En especial, el grupo GAVeCeLT ha indagado en las soluciones que aporta el sistema en casos clínicos complejos, como el paciente neonato, paciente con acceso femoral o paciente quemado. El grupo recomienda su uso no solo en estos pacientes, sino además en:

  • Pacientes oncológicos con catéter de media a larga duración;
  • Pacientes con catéter con nutrición parenteral de larga duración;
  • Pacientes pediátrico y neonato;
  • Pacientes con catéter venoso de duración prevista entre 4-6 semanas;
  • Pacientes con catéter en domicilio;
  • Pacientes con anomalías cutáneas que limiten el uso de sistemas de fijación adhesivos.

        En realidad, esta lista podría continuar, porque lo que verdaderamente importa no es tanto la situación clínica del paciente, sino:

  • la duración estimada del catéter
  • el contexto en el que se use
  • la integridad de la piel en la zona de inserción
  • el riesgo de que el catéter pueda dislocarse de manera accidental.

El grupo GAVeCeLT nos presenta escenarios en los que usar el dispositivo, pero su uso real depende simplemente de que se requiera su uso según la valoración del profesional en base a las variables nombradas, no excluyendo muchas otras.

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II – LA IMPORTANCIA DE UNA FORMACIÓN ADECUADA SOBRE EL USO DEL DISPOSITIVO

¿Qué ocurre si lo hacemos mal?

        En un reciente consenso publicado en 2020 por este grupo, se hace hincapié en la técnica de colocación del dispositivo que, si no se lleva a cabo de manera correcta, puede no cumplir con su función deseada. De hecho, algunos resultados de estudios revisados en dicho consenso son difícilmente interpretables: se debe a que no se estudia la técnica de colocación o el entrenamiento recibido por quien lo coloca.

        No existen en la literatura complicaciones como el sangrado por el punto de inserción o la alergia a los materiales del dispositivo. Sin embargo, sí que se han reportado casos en los que se evidencia una inflamación aguda o crónica de la zona en la que se inserta el dispositivo; el porcentaje de incidencia presente en la literatura es variable según los casos y se sitúa entre 0 y 7%.

Se relaciona con una colocación superficial del dispositivo debido, o bien a poco entrenamiento de la persona que lo coloca, o a problemas y anormalidades muy raras de la piel del paciente. La colocación en capas superficiales de la piel puede provocar granuloma y dolor en el paciente.

Imagen 1: Granuloma provocado por colocación superficial de dispositivo de anclaje subcutáneo. Fuente: Pinelli et al. (2021)

¿Cómo hacerlo bien?

La colocación

La colocación correcta del anclaje subcutáneo es el punto focal de la cuestión sobre su eficacia y eficiencia: aunque mínimo, su inserción requiere la superación de una curva de aprendizaje de poco tiempo para que el dispositivo cumpla con su función sin producir complicaciones.

La correcta colocación del dispositivo de anclaje subcutáneo se puede resumir así:

  1. Se deben sumar 3 cm a la medida del catéter que se esté colocando, ya que esta medida es la que requiere el dispositivo para ser colocado en su longitud total

2. Durante la inserción del catéter y con el punto de inserción bajo anestesia local se coloca el dispositivo de anclaje subcutáneo. Para ello, se elige el dispositivo acorde al Fr del catéter.

3. El dispositivo consta de 2 partes: la primera que se insertará será la parte inferior, plegándola a la mitad, de modo que la parte de nitinol también se pliegue y adquiera una forma similar a un gancho con ángulo de 90º que se colocará en el tejido subcutáneo, aprovechando el punto de inserción del catéter.  

Imagen 2: doblar e insertar SecurAcath

Es decir, con la parte inferior del dispositivo plegada, anclaremos la parte metálica en el tejido subcutáneo, profundo, con una orientación que en un reloj serían las horas 5 o 7. Es importante aquí profundizar con la parte metálica para que este trozo del dispositivo no quede superficial, ya que eso provocaría dolor y eventual granuloma (Imagen 1). Una vez colocada, esta parte debe ser comprobada para ver que queda en la posición deseada bajo la piel. Este paso es el más importante de todos durante la colocación del dispositivo y se hace mediante leves estirones para ver donde queda ubicado.

4. A continuación, se inserta el catéter en la canaladura azul del dispositivo, teniendo cuidado a que quede bien alojada en el interior de esta hendidura.

Imagen 3: inserción del catéter en el canal azul

5. Acto seguido, se cubre con la parte superior del dispositivo y se aprieta entre los dedos hasta oír un “clic” que confirma que se ha realizado el cierre de ambas partes de modo correcto.

Imagen 4: Cierre de Secur Acath con la parte superior
Las curas

También es importante que durante las curas con el dispositivo en sede, el catéter se mueva solo con un movimiento de 90º respecto a la superficie de la piel.

Si se moviliza de manera lateral, la parte metálica subcutánea puede provocar molestias.

La retirada

        La retirada del dispositivo se puede realizar de dos modos, pero en ambos, el uso de anestesia local no es necesario:

  •     Se retira la parte superior del dispositivo y se retira el catéter
  •     A continuación, se puede:
    • Cortar la parte inferior del dispositivo por la mitad, justo por la canaladura azul y retirar ambas partes cortadas de manera individual.
    • Volver a plegar la parte inferior, como cuando se colocó al principio y retirar la parte plegada en su totalidad con un solo movimiento.

        Ambos procedimientos son correctos y si se llevan a cabo de manera adecuada, no provocan dolor en el paciente, aunque la decisión del uso de un anestésico local es decisión final del profesional.

Tutorial de retirada de la fijación con anclaje subcutáneo

La formación de un nuevo dispositivo se tiene que llevar a cabo de una manera correcta. Cuando no es así, el profesional sanitario puede llegar a sentir frustración por no obtener los resultados esperados y por no entender por qué no le funciona. En el peor caso, puede ocurrir un rechazo al producto cuando en realidad no es el responsable del fracaso.

La evidencia ha demostrado la eficacia de la fijación con anclaje subuctáneo, siempre y cuando los profesionales que los colocan y los usan estén bien entrenados para ello. Además la curva de aprendizaje es muy sencilla de superar y corta en el tiempo.

bibliografía

  1. Pinelli et.al., GAVeCeLT-WoCoVA Consensus on subcutaneously anchored securement devices for the securement of venous catheters: Current evidence and recommendations for future research. J Vasc Access. ;22(5):716-725. – Septiembre 2021
  2. Guías NICE, SecurAcath for securing percutaneous catheters – Actualizadas en 2022
  3. Infusion Nursing Society Guidelines, 2021

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Por

Gloria Ortiz Miluy

Enfermera PICC-PORT en Hospital Fundación Jiménez Díaz. Comité Científico WoCoVA. Profesorado GAVeCeLT. Sub-directora del Experto Universitario de Acceso Vascular Ecoguiado UAM-FJD (Madrid).

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