¿Cómo nacieron los guantes quirúrgicos?

Por Campus Vygon

9 Jul, 2015

Los guantes de goma fina (precursores de los guantes sin látex utilizados en la actualidad) se utilizaron por primera vez en la historia de la medicina a finales de 1889.

Los guantes quirúrgicos fueron inventados e introducidos por un famoso cirujano estadounidense, el Dr. William Halsted del Hospital Johs Hopkins en Baltimore (EE.UU.).

Esta significativa innovación en realidad se produjo gracias a la historia de amor entre el Dr. W. Halsted y su enfermera instrumentista, la señorita Caroline Hampton, más tarde, su esposa. Según  la práctica antiséptica de ese hospital, las manos del personal de operación eran sometidas a una desinfección de cloruro de mercurio, que dañaba la piel de la enfermera Caroline, quien desarrolló un caso grave de dermatitis debido a la cual estuvo a ponto de  abandonar el hospital. Esto llevó al Dr. Halsted a contratar a la empresa Goodyear Rubber Company para que produjeran guantes de goma finos que protegieran las manos de Caroline y la mantuvieran a su lado. Demostraron ser muy satisfactorios y pronto los asistentes del Dr. Halsted también comenzaron a usar guantes de goma esterilizados de forma rutinaria.

Aunque no fue hasta más tarde que se dieron cuenta de la importancia de los guantes de goma para  prevenir infecciones, estos «guantes del amor» pronto entraron en la práctica quirúrgica general y resultaron ser de la mayor importancia para el desarrollo de la asepsia y del trabajo quirúrgico aséptico.

 

Si quieres saber más sobre este tema, rellena el formulario con tus datos y dudas e intentaremos ayudarte a resolverlas.

Más información 

Mantenimiento seguro del reservorio con agujas Huber: 4 claves esenciales 

Mantenimiento seguro del reservorio con agujas Huber: 4 claves esenciales 

El uso seguro de agujas Huber en reservorios venosos implantables es clave para prevenir complicaciones evitables como extravasación, obstrucción o daño del dispositivo. Factores como la elección adecuada de la longitud de la aguja, una fijación estable, una técnica de punción precisa y un mantenimiento correcto con presión positiva son determinantes para garantizar un acceso eficaz y seguro. La integración de estos elementos en la práctica clínica, junto con una formación adecuada del personal sanitario, permite reducir significativamente los riesgos asociados y mejorar la continuidad del tratamiento del paciente.

leer más
Optimización del acceso vascular en oncología: el papel clave de la tunelización

Optimización del acceso vascular en oncología: el papel clave de la tunelización

La tunelización del acceso vascular se posiciona como una estrategia clave en oncología para mejorar la seguridad y eficacia del tratamiento. Esta técnica permite optimizar la ubicación del punto de salida del catéter, reduciendo el riesgo de infecciones, desplazamientos y trombosis, incluso en pacientes con limitaciones anatómicas. Además, favorece la estabilidad del dispositivo, prolonga su vida útil y mejora el confort del paciente. Su aplicación en distintos tipos de accesos, junto con protocolos como RAVESTO, contribuye a estandarizar la práctica clínica y a optimizar los resultados asistenciales.

leer más

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This