GUÍAS 2022 ASA (Sociedad Americana de Anestesiólogos) sobre el manejo de la vía aérea difícil

Por Campus Vygon

9 Mar, 2022

La vía aérea difícil es uno de los elementos médicos que supone un constate desafío para los anestesiólogos y su tratamiento es una de las labores de mayor exigencia al suponer un alto riesgo. Las guías y algoritmo se vuelven clave en la preservación de la seguridad del paciente, al abordar esta temática y recomendar planes específicos respecto al abordaje de la vía aérea difícil de forma espera y/o inesperada.

En este artículo abordaremos las nuevas guías (2022) ASA (Sociedad Americana de Anestesiólogos) sobre el manejo de la vía aérea difícil y extraeremos las recomendaciones que aportan, así como unas conclusiones sobre su papel y utilidad.

Resumen de las Guías ASA 2022 sobre el manejo de la vía aérea díficil

En 2019, el Comité de Normas y Prácticas de la ASA Parámetros solicitó la actualización de estas directrices. Estas directrices actualizadas se han elaborado mediante un proceso que consta de seis pasos:

1- Consenso sobre criterios de evidencia.

2- La bibliografía ha estado a cargo de un especialista independiente.

3- Se seleccionaron artículos originales publicados en revistas especializadas sobre el de la vía aérea y se añadieron a la literatura incluida en la actualización anterior.

4- Los consultores con experiencia o interés en el manejo de la vía aérea difícil y/o que trabajaban en diversos entornos se les pidió que participaran en encuestas de opinión sobre la idoneidad, la integridad y la viabilidad de la de la aplicación del proyecto de recomendaciones y que revisaran y comentaran un borrador de las directrices.

5- Se solicitaron opiniones adicionales a muestras aleatorias de miembros activos de la ASA y de las organizaciones participantes.

6- Se utilizó toda la información disponible para crear un consenso para finalizar las directrices.

Todas estas fueran las normas que sigueron los participantes en la creación de las nuevas Guías ASA.

Aquí os dejamos un resumen de este consenso:

1- Evaluación de la vía aérea

1. Evaluación del riesgo de las vías respiratorias para indicar factores que puedan indicar la posibilidad de una vía aérea difícil;

–  Evaluar información demográfica, condiciones clínicas, resultados de pruebas diagnósticas, entrevistas con el paciente y la familia, y respuestas al cuestionario.

– Evaluar múltiples características demográficas y clínicas.

2. Examen fÍsico de las vías respiratorias para identificar las características físicas que puedan indicar la potencial de una vía aérea difícil;

El examen físico; evaluación de rasgos faciales y la evaluación de las medidas anatómicas y puntos de referencia.

– La evaluación adicional: la probabilidad o naturaleza de la dificultad prevista de la vía aérea puede incluir.

3. Evaluar las múltiples características de las vías respiratorias para determinar la posibilidad de una vía aérea difícil o una aspiración.

2- preparación para el manejo de la vía aérea difícil

  1. Asegurarse de que el equipo de gestión de la vía aérea esté disponible en la sala.

2. Asegurarse de que la unidad de almacenamiento portátil contenga un equipo especializado para el manejo de la vía aérea difícil esté inmediatamente disponible.

3. Si se sabe o se sospecha que hay una vía aérea difícil:

– Asegurarse de que haya una persona cualificada presente o disponible para ayudar cuando sea necesario.

Informar al paciente de los riesgos y procedimientos especiales relacionados con el manejo de la vía aérea difícil.

– Colocar al paciente en la posición adecuada, administrarle oxígeno suplementario antes de iniciar el manejo de la vía aérea difícil, y continuar administrando oxígeno suplementario siempre que sea posible durante el proceso, incluida la extubación.

4. Asegurarse de que la monitorización está de acuerdo con las normas de la ASA para la monitorización básica de la anestesia inmediatamente antes, durante y después.

3- Manejo anticipado de la vía aérea difícil

  1.  Tener una estrategia preformulada para el manejo de la vía aérea difícil prevista.
    •  Esta estrategia dependerá, en parte, de la cirugía, el estado del paciente, la cooperación del paciente/consentimiento, la edad del paciente y las habilidades y preferencias del anestesista.
    •  Identificar una estrategia para:
      • (1) la intubación despierta,
      • (2) el paciente que puede ser ventilado adecuadamente, pero es difícil intubar,
      • (3) el paciente que no puede ser ventilado o intubado, y
      • (4) la dificultad con el rescate invasivo de la vía aérea.
    •  Cuando sea apropiado, realizar la intubación despierta si el paciente se sospecha que es una intubación difícil y uno o más de los siguientes casos:
      • (1) ventilación difícil (máscara facial/vía aérea supraglótica),
      • (2) mayor riesgo de aspiración,
      • (3) el paciente es probablemente incapaz de tolerar un breve episodio de apnea, o
      • (4) se espera que haya dificultades con el rescate invasivo de emergencia de la vía aérea.
    • El paciente no cooperativo o pediátrico puede restringir las opciones para el manejo de la vía aérea difícil, particularmente opciones que implican la intubación despierta. Vía aérea El manejo de la vía aérea en el paciente no cooperativo o pediátrico puede requerir un enfoque (por ejemplo, intentos de intubación de intubación tras la inducción de la anestesia general) que podría no ser considerarse como un enfoque primario en un paciente cooperativo.
    • Proceder al manejo de la vía aérea tras la inducción de anestesia general cuando se considere que los beneficios superan los riesgos.
    •  Para la intubación despierta o anestesiada, se puede intentar la(s) maniobra(s) de la vía aérea para facilitar la intubación.
    • Antes de intentar la intubación de la vía aérea difícil prevista, determinar el beneficio de un enfoque no invasivo frente al invasivo para el manejo de la vía aérea.
  2. Si se selecciona un enfoque no invasivo, identificar una secuencia preferida de dispositivos no invasivos para manejo de la vía aérea.
    • Si se encuentran dificultades con las técnicas individuales técnicas individuales, se pueden realizar técnicas combinadas.
    • Tenga en cuenta el paso del tiempo, el número de intentos y la saturación de oxígeno.
    • Proporcionar y probar la ventilación con mascarilla después de cada intento, cuando sea posible.
    • Limitar el número de intentos de intubación traqueal o colocación de la vía aérea supraglótica para evitar posibles lesiones y complicaciones.
  3. Si se selecciona un enfoque invasivo electivo de la vía aérea, identificar una intervención preferida.
    • Asegurarse de que la vía aérea invasiva sea realizada por una persona formada en técnicas invasivas de la vía aérea, siempre que sea posible.
  4. Si el enfoque seleccionado falla o no es factible identificar una intervención invasiva alternativa.
    • Iniciar la OMEC cuando o si es apropiado y disponible.

4- Manejo imprevisto y de emergencia de la cía aérea difícil

1. Pide ayuda.

2. Optimizar la oxigenación.

3. Cuando sea apropiado, consulte un algoritmo y/o o ayuda cognitiva.

4. Al encontrar una vía aérea difícil no anticipada:

– Determinar el beneficio de despertar / restablecer la respiración espontánea.

– Determinar el beneficio de un enfoque no invasivo frente al invasivo.

– Si se selecciona un enfoque no invasivo, identificar una secuencia preferida de dispositivos no invasivos para el manejo de la vía aérea.

– Si se encuentran dificultades pueden realizarse técnicas combinadas.

– Tener en cuenta el tiempo, el número de intentos y la saturación de oxígeno.

– Proporcionar y probar la ventilación con mascarilla después de cada intento.

– Limitar el número de intentos de intubación traqueal o la colocación de una vía aérea supraglótica para evitar posibles lesiones y complicaciones.

5. Si es necesario un abordaje invasivo de la vía aérea (es decir, no se puede intubar, no se puede ventilar), identificar una intervención;

Garantizar que la vía aérea invasiva sea realizada por una persona capacitada

– Asegurarse de que la vía aérea invasiva se realice lo más rápido posible.

– Si el enfoque invasivo seleccionado falla, identificar una intervención invasiva alternativa.

6. Iniciar la OMEC cuando/si es apropiado y disponible

5- confirmación de la intubación tranqueal en el manejo de la vía aérea difícil

1. Confirmar la intubación traqueal mediante capnografía o monitorización de dióxido de carbono.

2. Cuando no esté seguro de la ubicación del tubo traqueal determinar si hay que retirarlo e intentar la ventilación o utilizar técnicas adicionales para confirmar la posición del tubo endotraqueal.

6- extubación de la vía aérea difícil

1. Tener una estrategia preformulada para la extubación y el posterior manejo de la vía aérea;

– Esta estrategia dependerá de la cirugía/procedimiento, otras circunstancias perioperatorias, el estado del paciente, y del clínico.

2. Evaluar la preparación del paciente para la extubación.

3. Asegurarse de que haya una persona capacitada para ayudar en la extubación cuando sea posible.

4.Momento y un lugar adecuado para la extubación.

5. Evaluar los méritos clínicos relativos y la viabilidad del uso a corto plazo de un catéter de intercambio de vía aérea y/o vía aérea supraglótica que pueda servir de guía para una reintubación acelerada:

– Minimizar el uso de un catéter de intercambio de vía aérea en pediatría.

6. Antes de intentar la extubación, evaluar los riesgos y beneficios de la traqueotomía quirúrgica electiva.

7. Evaluar los riesgos y beneficios de la extubación despierta frente a la extubación consciente.

8. Si es posible, utilizar oxígeno suplementario.

9. Evaluar los factores clínicos que pueden producir un impacto adverso en la ventilación después de la extubación.

7- continuidad de los cuidados

1. Utilizar esteroides post extubación y/o epinefrina racémica cuando sea apropiado.

2. Informar al paciente o a una persona responsable de la dificultad de la vía aérea para que el paciente (o la persona responsable) pueda guiar y facilitar la prestación de futuros cuidados;

– La información transmitida puede incluir (pero no se limita) la presencia de una vía aérea difícil, las razones aparentes de las razones de la dificultad, cómo se realizó la intubación y las implicaciones para los cuidados futuros.

3. Documentar la presencia y la naturaleza de la dificultad de la vía aérea en la historia clínica para orientar y facilitar la labor de los cuidados futuros.

4. Indicar al paciente que se registre en un servicio de notificación de emergencia cuando sea apropiado y factible.

CONCLUSIONES

El primer algoritmo, «Practice guidelines for management ofthe difficult airway», publicado por la ASA en 1993, junto con las versiones publicadas en 2003, 2013 y 2022, constituye un antes y un después en el manejo de la vía aérea.

Todas las guías y algoritmos para el manejo de la Vía Aérea Difífil son de gran importancia, ya que han conseguido modificar la práctica clínica y animar a los profesionales a mejorar y planificar estrategias específicas al abordar la Vía Aérea Difícil.

Si bien todas estas guías son de utilidad, seguimos carentes de un sistema y/o protocolo universalmente aceptado y aprobado, ya que las guías solo son recomendaciones básicas y no estándares absolutos de cuidados y/o requisitos (por lo que no pueden reemplazar a las políticas de las instituciones donde se da lugar estas situaciones medicas).

ALGORITMOS ASA 2022

ALGORITMO DE VÍA AÉREA DIFÍCIL EN PACIENTES ADULTOS (asa 2022)

ALGORITMO DE VÍA AÉREA DIFÍCIL EN PACIENTES PEDIÁTRICOS (asa 2022)

BIBLIOGRAFÍA

2022 American Society of Anestesiologists Practice Cuidelines for Management of the Difficult Airway.
Anestesiology. Published online November11,2021. doi:10.1097/ALN.0000000000004002Ipsum

Por

Campus Vygon

Fabricamos y distribuimos material médico quirúrgico de alto valor añadido en hospitales, pero somos mucho más...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Share This