Del límite de la viabilidad a la edad corregida: el recorrido clínico de CecÍlia (22+6 SG)

Por Alba Pozuelo

18 Feb, 2026

Cecília nació a las 22 + 6 semanas de gestación, en un momento en el que cada minuto y cada intervención marcan la diferencia. Su llegada, marcada por la extrema prematuridad, abrió un camino en el que la fragilidad, la precisión clínica y el acompañamiento familiar avanzan siempre de la mano.

En este artículo, Alba Pozuelo, enfermera de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, nos comparte cómo los cuidados especializados —la protección térmica inicial, el soporte respiratorio adaptado, la nutrición precoz y el acompañamiento centrado en la familia— se convierten en el hilo conductor que sostiene la evolución de un bebé tan inmaduro. Su relato muestra cómo, a través de intervenciones delicadas y de un entorno diseñado para respetar el ritmo y las precisiones del recién nacido, es posible ofrecer a bebés como Cecília las mejores oportunidades para crecer y desarrollarse.

Del paritorio a la UCIN: la cadena térmica

Nacer a las 22 + 6 SG y 573 gramos sitúa a la recién nacida en el límite de la viabilidad. En el paritorio, la primera prioridad fue evitar la hipotermia y asegurar una transición hemodinámica y respiratoria lo más estable posible. Cuando la condición del bebé lo permite, el pinzamiento tardío del cordón aporta beneficios hematológicos y reduce complicaciones graves en prematuros; sin embargo, si el neonato requiere reanimación inmediata, la prioridad es iniciar soporte y el equipo decide el manejo del cordón en función de la situación clínica.

Para la termorregulación en sala de partos usamos combinación de varias medidas: bolsa de polietileno sin secado previo, fuente de calor radiante y oxígeno/aire humidificado y calentado, además de la colocación del sensor de temperatura durante la estabilización y el traslado. La incubadora, previamente calentada a una temperatura inicial de 36,5ºC permanece en paritorio hasta el momento del nacimiento, en la cual se traslada a la recién nacida hasta la unidad.

Todas estas medidas son realizadas por el equipo sanitario, tanto enfermeras como neonatólogos colaboran para dar unos cuidados adecuados al nacimiento, siguiendo el protocolo de los cuidados y tratamiento de los recién nacidos prematuros menores de 30 semanas de gestación. Así se reduce de forma consistente la hipotermia al ingreso en UCIN en extremadamente prematuros y se evitan, en la medida de lo posible las hemorragias intraventriculares.

Ya en la UCIN, con Cecília en su nido y con la incubadora en modo servo-control con sonda cutánea y humedad elevada para mantener una temperatura central de 36,5–37,5 °C, con mínima exposición al ambiente (puertas cerradas, cuidados individualizados, mínima luz y mínimo ruido), procedemos a la realización de los cuidados básicos del ingreso. Estas prácticas incluyen la toma de constantes, administración de profilaxis hemorrágica y ocular, canalización de catéter umbilical, inserción de sonda nasogástrica u orogástrica, extracción de analítica si es necesario y realización de ecografía pulmonar o radiografía de tórax.

Primeros dispositivos de Cecília y monitorización

Soporte ventilatorio

En los minutos iniciales, la estrategia respiratoria se centra en unsoporte no invasivo y pulmones “gentilmente” ventilados. En prematuros extremos, las guías europeas de síndrome de dificultad respiratoria (SDR) recomiendan iniciar CPAP desde el nacimiento, usar presión positiva con PEEP si precisa ventilación y considerar surfactante precoz preferentemente por técnicas mínimamente invasivas (LISA), evitando intubación prolongada cuando sea posible.

Cecília precisó ventilación mecánica convencional (VMC) durante aproximadamente 15 días. A pesar de requerir soporte ventilatorio invasivo, inició contacto piel con piel mediante Método Madre Canguro (MMC) junto a sus progenitores al 12º día de vida, realizándose de forma segura y supervisada.

Posteriormente, se efectuó la transición a ventilación no invasiva (VNI), inicialmente en modalidad BIPAP/BiPhasic y, de forma progresiva, a presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) durante 21 días. Tras la mejoría clínica, se redujo el soporte respiratorio a oxigenoterapia de alto flujo durante el mes siguiente.

Durante su estancia en Cuidados Medios presentó un episodio de hipercapnia objetivada en gasometría capilar, lo que motivó reingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) para vigilancia estrecha. Se realizó monitorización continua de la pCO₂ transcutánea y control evolutivo, observándose estabilización clínica tras varios días, lo que permitió su retorno a Cuidados Medios sin incidencias posteriores.

Cuidados posturales y monitorización

En relación con los cuidados posturales y de manejo, durante las primeras 72 horas de vida se mantuvo en decúbito supino, con cabeza centrada y elevación del cabecero aproximadamente 15°, con el objetivo de favorecer la estabilidad respiratoria y hemodinámica. El control de constantes incluyó medición de tensión arterial y balance de diuresis cada 6 horas.

Los procedimientos no invasivos se realizaron siguiendo la técnica de manejo mínimo y contención a cuatro manos, priorizando la participación de los padres, quienes colaboraron activamente en la mayoría de las intervenciones, promoviendo así el vínculo y la integración progresiva en los cuidados del neonato.

Durante su ingreso se aplicaron medidas de manejo mínimo, priorizando la reducción de estímulos y la manipulación innecesaria. Se realizaron controles periódicos de gasometría capilar, ecografía transfontanelar, ecocardiografía, y fondo de ojo y se implementaron estrategias de analgesia no farmacológica para el alivio del dolor y el estrés, incluyendo la administración de calostro oral y/o sacarosa antes de procedimientos potencialmente molestos.

acceso vascular

Para garantizar el acceso venoso y el soporte terapéutico inicial, se canalizó un catéter umbilical venoso (CVU) destinado a la administración de fluidoterapia y medicación intravenosa.

Qué catéter umbilical elegir en neonaos

Al 5º día de vida, y ante la previsión de tratamiento prolongado, se procedió a la inserción de un catéter central de inserción periférica (PICC) para la administración de medicación y nutrición parenteral, permitiendo un acceso venoso seguro y de larga duración.

Nutrición: del calostro a la nutrición enteral avanzada con fortificación

En las primeras horas, aun sin alimentación enteral plena, aplicamos calostro orofaríngeo (cuidados de boca con calostro materno) por su potencial efecto inmunomodulador y asociación con menos sepsis, menor tiempo hasta alimentación enteral completa y posible reducción de enterocolitis.

La leche materna es el alimento de elección; si no hay suficiente, la leche donada prioriza la seguridad intestinal frente a fórmulas. En VLBW/ELBW la leche humana requiere fortificación. Es esencial emplear sistemas específicamente diseñados para neonatos, que garanticen precisión y seguridad en cada administración. La tecnología Nutrisafe2 ofrece conexiones exclusivas para nutrición enteral, evitando errores y disminuyendo el riesgo de complicaciones asociadas al uso de dispositivos no adecuados.

Cecília recibió lactancia materna diferida desde el nacimiento; primero mediante sonda nasogástrica (SNG) para asegurar un aporte nutricional enteral precoz acorde con su madurez y tolerancia digestiva, y posteriormente, tras su mejoría clínica y la adquisición progresiva de la coordinación succión–deglución–respiración, inició la transición a la alimentación oral con biberón.

Durante todo el proceso, la madre participó activamente realizando extracciones periódicas de leche materna de forma sistemática para mantener la producción láctea y garantizar la provisión de leche materna durante el ingreso.

La familia como parte del tratamiento: NIDCAP/FINE, FiCare y el Método Madre Canguro

Más allá de los cables, el contacto piel con piel continuado es una intervención con evidencia sólida. La OMS y su estrategia 2023 recomiendan el Método Madre Canguro (MMC) de forma precoz y prolongada en prematuros y/o bajo peso, por su asociación con reducción de mortalidad (~30 %), menos hipotermia y menos infecciones graves, además de mejores tasas de lactancia.

10 pasos método canguro

Para que esto suceda, la UCIN ha de integrar a los padres como cuidadores principales. Programas como Family Integrated Care (FiCare) han mostrado mayor ganancia ponderal y más lactancia a alta cuando los padres están formados y presentes varias horas al día; es seguro y no incrementa eventos adversos.

En paralelo, nos apoyamos en enfoques centrados en el neurodesarrollo. El Newborn Individualized Developmental Care and Assessment Program (NIDCAP), basado en la atención individualizada según las señales conductuales del bebé, muestra beneficios neuroconductuales tempranos frente a los cuidados estándar, aunque con calidad de evidencia variable. De forma complementaria, el Family and Infant Neurodevelopmental Education (FINE) actúa como itinerario formativo estructurado que capacita a todo el equipo para aplicar de manera homogénea cuidados centrados en el lactante y la familia, integrando la observación clínica, la participación parental y la humanización del entorno asistencial. En resumen, se trata de cuidar el cerebro, proteger el vínculo y empoderar a la familia desde el primer día.

Los cuidados específicos a Cecília

En el caso de Cecília, estructuramos jornadas con 10 h/día de presencia familiar en cuanto la situación clínica lo permitió, alternando piel con piel con el padre y la madre, educación en extracción y manejo de leche, y participación progresiva en cuidados (posicionamiento en flexión, contención, higiene oral con calostro, cambio de pañal, toma de constantes y alimentación siempre con supervisión cuando era posible). Esta alianza terapéutica se correlaciona con mejor estabilidad cardiorrespiratoria, mejor sueño y mayor competencia parental para el alta.

Formación a los padres de Cecília

Se llevaron a cabo sesiones educativas dirigidas a los padres de recién nacidos prematuros con edad gestacional menor de 32 semanas, entre ellos a los padres de Cecília al 4º-5º día de nacimiento, enmarcadas dentro del programa Escuela de Padres, impartido por Xisca Llobera, enfermera de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).

Durante las sesiones se trabajaron contenidos orientados a fomentar la participación activa de las familias en el cuidado del neonato, abordando los beneficios del Método Madre Canguro, la promoción de la lactancia materna, la colaboración en los cuidados básicos, la preparación para el alta, las técnicas de posicionamiento y la importancia de la contención y la regulación del estrés neonatal. Además, se entregó a la familia un tríptico informativo sobre la participación parental y el Método Madre Canguro, y se establecieron objetivos prácticos y progresivos para mejorar la competencia y autonomía de los progenitores, fortalecer el vínculo afectivo y facilitar la transición al domicilio.

Los objetivos planteados fueron:

  • Comprender y aplicar el concepto de contención y la regulación del estrés en el recién nacido prematuro.
  • Adquirir autonomía en los cuidados básicos: cambio de pañal, baño y sujeción segura del neonato.
  • Conocer y practicar el Método Madre Canguro, inicialmente con supervisión y posteriormente de forma autónoma.
  • Participar activamente en la alimentación, comprendiendo pautas y administrándola según la vía indicada.
  • Iniciar actividades de vínculo y estimulación como la lectura o interacción verbal, y asistir a la formación para la preparación del alta

Preparación del alta y seguimiento por edad corregida

El alta llega tras 120 días en la unidad, cuando Cecília mantiene la temperatura sin soporte térmico, se alimenta por vía oral según plan, y presenta estabilidad respiratoria sin eventos significativos. Reforzamos lactancia materna, piel con piel en el hogar y un plan de seguimiento por edad corregida (crecimiento, neurodesarrollo, visión y audición), manteniendo educación continua a la familia. (Criterios y contenidos específicos pueden variar por centro y protocolo; la evidencia que sustenta MMC y cuidados centrados en la familia respalda su continuidad tras el alta.).

Actualmente, a los 7 meses de edad cronológica (3 meses de edad corregida), Cecília presenta un peso de 5,5 kg. Se encuentra en seguimiento por el servicio de Oftalmología para el control de la retinopatía del prematuro. Asimismo, es valorado por Cardiología y Nefrología, encontrándose en ambos servicios próximos al alta. Mantiene seguimiento del SVAP cada 2–3 meses y continúa en control periódico por el servicio de Neonatología.

“A Cecília, y a todos los «corazones tempranos» que me permiten el privilegio de ser su guardiana: gracias por enseñarme que los milagros no son sucesos inexplicables, sino el resultado de la ciencia cuando, por fin, se atreve a ser humana.”

ALBA POZUELO

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This