Uso del midline de dos luces: ¿cuál es su utilidad?

Por Maite Parejo

18 Jul, 2024

El catéter midline es una herramienta esencial en la administración de tratamientos intravenosos, especialmente en pacientes con acceso venoso difícil. Con una longitud de 20-30 cm y fabricado en poliuretano, se inserta en venas profundas mediante la técnica Seldinger, asistido por imágenes ecográficas. Pero ¿qué ventajas ofrece el midline de dos luces y cuándo es recomendable su uso? Acompáñanos a descubrirlo. 

¿Dos Luces para el Catéter Midline? ¿Para Qué? 

El midline de dos luces se ha diseñado para ofrecer soluciones específicas en el tratamiento intravenoso. Al ser una vía periférica, los fármacos administrados a través del midline deben ser compatibles. Sin embargo, la doble luz permite la administración simultánea de hidratación y medicamentos compatibles, como analgésicos y antibióticos, sin riesgo de incompatibilidad química. 

Para situaciones en las que es necesario administrar fármacos incompatibles, el uso de catéteres centrales con doble luz es preferible. Aun así, un midline con una sola luz y un dispositivo adicional, como un «pulpo» es una alternativa eficaz y segura para manejar estas situaciones en una vía periférica. 

Inconvenientes de los Midlines de Dos Luces

El principal inconveniente de los midlines de dos luces es que no permiten administrar fármacos incompatibles

Al tener dos luces, cada una de ellas mide la mitad (p.ej. en un catéter de 4 Fr, cada luz mide 2 Fr). Esta disminución del calibre hace que el flujo sea menor y aumenta el riesgo de obstrucción. De hecho, las guías de accesos vasculares recogen la preferencia por el menor número de luces posible para evitar obstrucciones, infecciones, etc. 

Además, al ser más habitual que los catéteres de doble luz sean centrales, el hecho de que existan catéteres periféricos con dos luces puede llevar a confusión: si se instala un midline de dos luces en la misma zona que, por ejemplo, un PICC, esto puede provocar errores. Sería necesario dejar muy claro que se trata de un catéter midline.

Conclusión

El uso de midlines de doble luz es recomendable solo cuando se administran fármacos compatibles, ya que permite una administración eficiente de líquidos y medicamentos. Sin embargo, un midline estándar combinado con un pulpo puede ofrecer una solución más segura y práctica, evitando complicaciones como infecciones, obstrucciones o trombosis. 

En resumen, mientras que el midline de dos luces puede ser útil en situaciones específicas, es crucial evaluar cada caso para elegir la opción más segura y eficaz para el paciente. Siempre es recomendable seguir las guías clínicas y optar por la configuración que minimice los riesgos y maximice los beneficios terapéuticos. 

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